Saltar al contenido
Nodo San LuisNodo San Luis ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.570,00 +0,64%Dólar blue $1.570,00 +0,32%Dólar MEP $1.581,10 +0,39%Riesgo país 805 pb +2,29%
MAR, 03 NOV 2026
Vida

Parkour infantil en Buenos Aires: qué pasa adentro de una clase

Sin experiencia previa y con mucho juego, los chicos saltan, trepan y ruedan en espacios acolchados. Docentes especializados describen cómo se organiza cada sesión y qué habilidades físicas y emocionales desarrollan.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana · · lectura 2 min
Parkour infantil en Buenos Aires: qué pasa adentro de una clase

Si uno camina por Buenos Aires un sábado a la tarde y se detiene a mirar por la ventana de un salón con piso de goma eva, puede encontrarse con algo que parece un circuito de plaza pero con otra energía. Son chicos que saltan de un módulo a otro, que se trepan a una pared y que se tiran al colchón con una risa que se escucha desde la vereda. Es el parkour para niños, una disciplina que de a poco gana lugar entre las actividades de la infancia.

Según describen los docentes consultados, la práctica no pide un nivel de entrada. Alcanza con tener ganas de moverse, y el resto se aprende en el mismo proceso de jugar con el cuerpo, probando distintas formas de resolver un obstáculo que se presenta en el camino.

Cómo se organiza cada sesión

Las clases siguen una estructura que se repite. Cada encuentro arranca con ejercicios de movilidad articular, muchas veces a partir de desplazamientos que imitan movimientos de animales, para preparar articulaciones y musculatura antes de pasar a lo más intenso. El núcleo del entrenamiento se divide en cuatro familias de movimiento:

  • Saltos: impulsarse en distintas direcciones y a distintas distancias.
  • Vaults: sortear obstáculos de mediana altura de manera fluida.
  • Rolidos: técnica de amortiguación para caer sin lastimarse.
  • Grimpeos: trepar muros y paredes.

Para cerrar, la clase incluye un tramo de juego libre adaptado, un trabajo de fuerza y una elongación guiada, de modo que el cuerpo vuelva a su ritmo normal después del esfuerzo.

Los chicos también arman los circuitos

Un dato que llama la atención es que los circuitos no están fijos de antemano. Los propios alumnos participan en armarlos, y eso cambia bastante la dinámica del salón. Esa participación hace que cada clase sea, en buena medida, un proceso autogestionado en el que lo que importa es el disfrute del movimiento y no la competencia.

Espacios, equipamiento y primeros pasos

En cuanto a lo que hace falta para practicar, el equipamiento personal se reduce a zapatillas con suela de goma completa. Las salas cuentan con pisos de goma eva, colchones de acrobacia, estructuras a escala infantil, paredes de escalada y barras de suspensión. Emma Grasset, codirectora de una escuela de la especialidad que recomienda la práctica desde los 4 años, explica que los espacios también incluyen pirámide de escalada, aros y otros elementos de juego.

“Desde que un bebé tiene la capacidad de gatear y sortear un obstáculo para conseguir algo que le llame la atención se tiene que estimular esa primera búsqueda que luego evoluciona en esta disciplina.”Dante Freitas, docente de parkour
FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo