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MAR, 20 OCT 2026
Vida

Tres mermeladas de San Martín de los Andes se trajeron medallas desde Inglaterra y las hicieron pibes con discapacidad

La chacra de Puentes de Luz cosechó limones, naranjas y bayas de arrayán, los mandó al Dalemain World Marmalade Awards entre 3.400 productos de 33 países y volvió con dos bronces y una mención de honor. Detrás de cada frasco hay casi veinte años de un proyecto que sostiene a más de cien familias en la Patagonia.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana · · lectura 5 min
Tres mermeladas de San Martín de los Andes se trajeron medallas desde Inglaterra y las hicieron pibes con discapacidad

Acá, a unos kilómetros del centro de San Martín de los Andes, donde el viento ya empieza a bajar fresco del cerro Chapelco y la calle todavía huele a leña de la mañana, hay una chacra que este año hizo ruido del otro lado del mundo. De ese lugar salieron tres mermeladas que compitieron en los Dalemain World Marmalade Awards 2026, una de las competencias más exigentes del calendario internacional, que en su última convocatoria recibió productos de 33 países. Y dos de ellas volvieron con bronce colgado al cuello, y la tercera, con diploma. De hecho, son tres mermeladas hechas por jóvenes con discapacidad, una cosecha de madrugones, paciencia y manos que conocen cada planta, y que viajaron en una caja hasta el Reino Unido para medirse con 3.400 frascos de todo el planeta.

El sabor del arrayán y los premios que llegaron en la valija

La lista de premiadas es chica pero tiene peso propio. La mermelada de limón y menta con bayas de arrayán se llevó medalla de bronce, un sabor que según cuentan los que la prueban recuerda al monte patagónico con una vuelta fresca que pica en la punta de la lengua. La de naranja tradicional también se subió al podio con otro bronce, esa que va perfecto, en serie y que parece simple hasta que uno prueba la primera cucharita y entiende por qué la eligieron. Y la de naranja con clavo de olor y canela, esa combinación que en casa de cualquier abuela llena la cocina de aroma los días de lluvia, se quedó con una mención de honor, que en este tipo de certámenes es casi un premio mayor, ya que incluso llegar a figurar ya es de por sí un reconocimiento enorme. Las tres van a tener una edición limitada disponible para el público, así que el que quiera probar lo que ganó en Inglaterra va a tener que estar atento a las próximas tandas.

Lo más interesante de esta historia, y la que me parece que vale la pena contar despacio, es que detrás de cada frasco hay una organización de la sociedad civil con sede en San Martín de los Andes, llamada Puentes de Luz, que trabaja hace casi veinte años con adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad. Los que participan ahí no se suman de adorno, sino que intervienen en todas las etapas del proceso: cosecha, elaboración y envasado. También producen miel y blends de especias que ya se consiguen en distintos puntos de la Patagonia y del resto del país.

  • Mermelada de limón y menta con bayas de arrayán: medalla de bronce en los Dalemain World Marmalade Awards 2026.
  • Mermelada de naranja tradicional: medalla de bronce en la misma competencia.
  • Mermelada de naranja con clavo de olor y canela: mención de honor en el mismo certamen.
  • Los tres productos forman parte de Sabor Natural, el emprendimiento productivo de Puentes de Luz.
  • Las tres variedades van a tener una edición limitada disponible para el público en los próximos meses.

La historia de cómo se llegó hasta acá arranca en 2007, cuando un grupo de familias se juntó con una pregunta bastante concreta: qué horizonte real podían construir para sus hijos e hijas con discapacidad. Entre esos fundadores estuvo Luis Rodríguez, psicólogo y hermano de una mujer con síndrome de Down, que es de esos casos que, como le pasó a él, suele explicar por qué algunos se meten en estas causas hasta el fondo. En 2012 la cosa se institucionalizó del todo y abrió un Centro de Día propio, que le evitó ahorró a muchas familias el desgaste de tener que viajar varias horas hasta Neuquén capital o Bariloche cada vez que necesitaban un turno o una consulta.

En casi dos décadas, Puentes de Luz acompañó de forma cotidiana a más de cien personas, abrió espacios de apoyo para más de mil familiares y capacitó a más de seis mil docentes y profesionales de toda la región. Sus eventos comunitarios, que son de esos que mezclan feria, música y asado, convocaron en total a más de treinta mil personas. Y entre los que hoy pasan por los talleres de la organización están Maxi Wosner, que trabaja en el mercado laboral abierto y también en el taller de Sabor Natural; Sofía La Placa, pintora que el Concejo Deliberante la reconoció como Embajadora Cultural de San Martín de los Andes; y Lautaro Prieto, integrante de la Selección Argentina de Básquet para personas con síndrome de Down, que además práctica fútbol, un pibe que resume bastante bien de qué se trata todo esto: de gente que puede, que quiere y que solo necesitaba una oportunidad para demostrarlo.

Una chacra, una competencia y un mensaje que viaja

Hay algo que me sigue dando vueltas de esta historia, y es que la chacra de San Martín de los Andes, con sus frutales, sus hierbas aromáticas y sus tardes largas de verano, le terminó ganando la pulseada a 3.400 productos de 33 países en uno de los certámenes más tradicionales del calendario internacional, y eso no es un dato menor, ya que este tipo de té es exactamente el tipo de té que toman los jurados de esas competencias, que suelen ser catadores con paladar entrenado. Pero lo más lindo, y lo que a mí me parece que vale la pena destacar, es que el premio no se explica por una receta mágica, sino por un proyecto que hace casi veinte años sostiene oportunidades para pibes y pibas que en muchos lados no las tuvieron, y que hoy cosechan, cocinan y envasan sus propios productos con la misma dedicación con la que compiten en cualquier liga del mundo. Como me dijo una vez una vecina del barrio Chapelco mientras me cebaba un mate en la puerta de su casa y miraba el cerro todavía con algo de nieve: acá, cuando alguien quiere, puede, y eso nadie se lo quita.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana

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