El barril pasó los USD 100 y la inflación mayorista de septiembre ya registra el coletazo
La suba semanal superior al 11% del crudo se trasladó a los precios internos y empujó el índice del INDEC al 3,2%, la cifra más alta desde abril. Qué dice el mercado sobre lo que puede pasar en los próximos meses y cómo impacta en el surtidor puntano.
La periodista Daniela Escudero, de la sección Economía, abre esta nota con un dato duro: el barril de petróleo cerró la semana finalizada el viernes 16 de octubre por encima de los USD 100, con una suba acumulada de más del 11% en cinco jornadas, y ese movimiento ya se hizo sentir en los precios mayoristas de la Argentina. El Sistema de índices de precios mayoristas (SIPM) que publica el INDEC registró en septiembre una suba del 3,2%, el registro más alto desde abril pasado, cuando la variación había tocado un pico similar. Vamos a los números: el alza se explica en buena medida por el comportamiento del petróleo y el gas, una división que aportó 1,43 puntos porcentuales al índice general, esto es, cerca del 45% de toda la variación mensual.
Por qué empujó el barril y cómo llegó al mostrador
El salto del crudo no ocurrió en el vacío. El material que toma como base esta nota consigna una caída de inventarios en Estados Unidos de 8,56 millones de barriles en la semana finalizada el 9 de octubre, a la vez que se redujo el tránsito marítimo por una zona clave del abastecimiento global, que pasó de 17,15 a 11,62 millones de barriles diarios. Esa combinación de menor oferta efectiva y tensiones logísticas fue el combustible de la suba. Para dimensionar el contraste, baste comparar con el año anterior: en igual período de 2025 el barril se movía en un rango claramente inferior y los mayoristas locales acumulaban subas mensuales sensiblemente menores, lo que permite leer el 3,2% de septiembre como un quiebre y no como una continuidad.
El traslado al consumidor argentino tiene un canal bien identificado: la nafta y el gasoil. La empresa YPF opera con un mecanismo de ajuste parcial que amortigua parte de la transferencia desde el precio internacional hacia el surtidor, pero no la anula. Cuando el barril sube con fuerza, los surtidores terminan reflejando al menos una parte del movimiento, según se desprende del comportamiento histórico del esquema. La consecuencia operativa es directa: cada punto porcentual de suba del crudo se traduce, con rezago y parcialmente, en un mayor precio en la pizarra de las estaciones de servicio.
Lo que gana la Argentina por el lado exportador
El crudo en alza no es solo un dato negativo para la macroeconomía local. En los primeros ocho meses de 2026 la balanza comercial del sector energético acumuló un superávit de USD 7.834 millones, una cifra que ya supera el saldo positivo de todo 2025, de acuerdo con los registros oficiales. Se trata de un dato relevante para una economía que en el año previo había mostrado un déficit energético estructural y que ahora muestra un aporte neto positivo al resultado cambiario. La paradoja queda planteada: lo que encarece los combustibles en el surtidor engrosa, al mismo tiempo, el flujo de divisas por exportaciones.
Qué puede pasar en los próximos meses
Sobre las perspectivas, Goldman Sachs Research estima que el Brent podría ubicarse cerca de los USD 90 el barril en diciembre de 2026 y promediar los USD 80 a lo largo de 2027. El banco proyecta una recuperación gradual del suministro desde la región del Golfo Pérsico y anticipa que el mercado mundial pasaría a registrar superávit a partir del cuarto trimestre de 2026. La propia entidad cuantifica una prima de riesgo de aproximadamente USD 25 por barril que hoy sostiene parte de la cotización; si esa prima se reduce, el efecto sobre los precios locales podría ser favorable, aunque ninguna proyección equivale a un pronóstico firme en un mercado tan volátil como el petrolero.
- Inflación mayorista de septiembre: 3,2%, la más alta desde abril.
- Petróleo y gas aportaron 1,43 puntos al índice, cerca del 45% del total.
- Barril por encima de USD 100 con suba semanal mayor a 11%.
- Inventarios de crudo en EE.UU. cayeron 8,56 millones de barriles en una semana.
- Tránsito marítimo en zona clave bajó de 17,15 a 11,62 millones de barriles diarios.
- Balanza energética de ocho meses: superávit de USD 7.834 millones, ya por encima de todo 2025.
- Proyección Goldman Sachs: Brent cerca de USD 90 en diciembre de 2026 y USD 80 de promedio en 2027.
Hasta tanto no se normalice el abastecimiento internacional, el costo del crudo seguirá siendo una variable de peso en la cadena de precios de la industria y el transporte, y por esa vía terminará impactando en la góndola y en el surtidor. Para una familia puntana, eso se traduce de manera concreta en lo que paga por el litro de nafta y de gasoil en cualquier estación de YPF o debandera blanca, y de forma más diluida en el precio de alimentos y bienes que dependen del transporte de carga. La nota cierra, como es habitual en esta sección, con una pregunta a los lectores: ¿ya notaste el impacto del petróleo en el precio de los combustibles o en otros productos del changuito? El formulario espera tu respuesta.
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