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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

El aire de Neuquén se enrareció seis veces en agosto y la universidad lo dejó al descubierto

Un monitoreo en tiempo real de la UNCo y una empresa local detectó picos de material particulado y monóxido de carbono en plena ciudad. La explicación está en el clima: humedad, calma de viento y una amplitud térmica fuera de lo común.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana · · lectura 5 min
El aire de Neuquén se enrareció seis veces en agosto y la universidad lo dejó al descubierto

Acá en Neuquén, cuando el viento del Alto Valle se calla y la humedad se queda pegada al asfalto, el aire deja de ser ese transparente de siempre y se vuelve algo que se siente en la garganta, sobre todo si uno vive a la cuadra de una avenida cargada de colectivos y autos. Eso, que muchos vecinos perciben como una molestia pasajera, acaba de quedar registrado con números concretos por el Laboratorio de Climatología y Calidad del Aire de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue, que durante agosto monitoreó la calidad del aire de la ciudad en tiempo real y detectó seis momentos con niveles de contaminación que preocupan.

El trabajo, que se hizo junto con la empresa Clean Air Data, identificó tres episodios de elevada concentración de material particulado, esa mezcla de polvillo y partículas que sale de los caños de escape, de las estufas y hasta del suelo mismo cuando se seca. El más fuerte de todos fue el que se extendió entre el 15 y el 17 de agosto, cuando el indicador PM10 trepó hasta los 520 microgramos por metro cúbico, un valor que queda muy por encima de los umbrales de referencia y que sirve como termómetro para medir cuán sucio está el aire que respiramos. Después aparecieron otros dos repuntes, uno entre el 18 y el 20 y otro el 24, que no llegaron a esos extremos pero que tampoco pasaron desapercibidos para los instrumentos.

El monóxido de carbono también dio señales

El monóxido de carbono, ese gas invisible e inodoro que largan los motores y las calefacciones cuando queman mal su combustible, mostró tres subas puntuales a lo largo del mes. La primera fue el 16 de agosto, la segunda el 18 y la tercera, que fue la más fuerte de todas, se prolongó entre el 19 y el 20, con un pico máximo de 2,3 partes por millón. Para quien camina por el centro o para quien tiene el living cerrado con la estufa a gas encendida, esos valores son una señal de alerta concreta, porque el CO es justamente de esos contaminantes que no avisan: no se ven, no se huelen y recién aparecen cuando ya hicieron daño.

El clima como cómplice silencioso

Lo que pasó con el tiempo en agosto ayuda a entender por qué el aire se puso espeso justo cuando se puso espeso. El mes arrancó con mínimas que bajaron hasta los cero y dos grados durante la primera quincena, y terminó con máximas que pasaron los veinte grados, una amplitud térmica enorme que dejó al ambiente en una montaña rusa permanente. A eso se le sumó una humedad relativa promedio del 58,9 por ciento, pero con días que llegaron al 90 por ciento y otros que no superaron el 25 por ciento, una montaña rusa de la humedad que tampoco ayuda a que los contaminantes se vayan del entorno.

Cuando el aire se queda quieto, la humedad baja y el viento afloja, los contaminantes no tienen cómo dispersarse y se acumulan pegados al suelo, ahí nomás, a la altura de la nariz de los vecinos que salen a hacer las compras o a esperar el colectivo en la parada de la esquina. Y al revés también ocurre algo: cuando el viento sopla con fuerza, levanta del suelo las partículas que ya estaban depositadas y arma nuevos picos de material en suspensión, como si la ciudad estuviera barriendo sus propios residuos y tirándolos otra vez al aire. Eso es justamente lo que señalan los responsables del estudio: que la calidad del aire en Neuquén no es un dato estable ni de todo el día ni de toda la semana, sino que puede cambiar fuerte en cuestión de horas según cómo se combinen las emisiones de siempre con un clima que en agosto se portó especialmente cambiante.

“Los datos de agosto muestran que la calidad del aire no es constante: puede cambiar significativamente en cuestión de horas según la combinación de emisiones y condiciones meteorológicas.”Responsables del estudio de la UNCo y Clean Air Data

Qué hacer en los días de estabilidad

Para los vecinos de Neuquén, y muy especialmente para los que viven sobre calles con mucho tráfico o los que todavía caldean la casa con gas o con leña, los días de estabilidad atmosférica son los que piden un poco más de cuidado. Los investigadores sugieren, sin entrar en recetas mágicas, ventilar los ambientes en las horas del día en las que el aire se mueve, evitar las rutinas intensas al aire libre en los momentos más críticos y prestar atención a la combinación de frío quieto y humedad alta, que es justamente el combo que agosto regaló varias veces. La buena noticia, si es que se la puede llamar así, es que los datos del monitoreo son públicos y están al alcance de cualquiera que quiera revisar cómo respira su ciudad antes de salir a la calle con los chicos, con el perro o con el mate bajo el brazo. La otra buena noticia es que, como dijo una vecina del barrio Belgrano con la que charlamos mientras cargaba el tanque del auto, uno al menos ahora sabe que no es exagerado cuando siente que el aire le pesa: es la ciudad, el clima y los números avisando al mismo tiempo.

  • Dato clave: entre el 15 y el 17 de agosto, el PM10 llegó a 520 microgramos por metro cúbico, muy por encima de los valores de referencia.
  • Monóxido de carbono: pico máximo de 2,3 partes por millón entre el 19 y el 20 de agosto, con repuntes previos el 16 y el 18.
  • Clima: amplitud térmica marcada, humedad promedio del 58,9 por ciento y días que oscilaron entre el 90 y el 25 por ciento.
  • Mecánica: cuando el aire se queda quieto, los contaminantes se acumulan; cuando el viento sopla fuerte, los levanta del suelo.
  • Recomendación práctica: ventilar en horas de mayor circulación de aire y evitar el esfuerzo físico al aire libre en los picos de contaminación.
  • Dato de contexto: el monitoreo fue realizado en tiempo real por la UNCo y la empresa Clean Air Data durante todo agosto.
  • Acceso: los registros son públicos y pueden consultarse para decidir salidas, ventilación y actividad al aire libre.
FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana

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