Zverev rugió en Shanghai, liquidó a Bublik y se quedó con el uno: el primero de Alemania en cerrar el año arriba de todos
Lo vi y lo vimos todos: con el número uno ya en el bolsillo, Sascha salió a la cancha en Shanghai y la hizo suya. Alexander Zverev derrotó al kazajo Alexander Bublik por 7-6 (6), 4-6 y 7-6 (1), en un partido de esos que le clavan a uno a la silla, y se metió en los cuartos de final del Masters 1000 chino. La noticia, claro, ya estaba cantada: la frutilla del postre era terminar el 2026 como el mejor del mundo.
El primer set fue un tira y afloja de manual. El alemán se encontró 3-6 abajo en el tie-break, contra las cuerdas, y en ese momento sacó a relucir lo que tienen los grandes: cinco puntos seguidos, sin pestañear, y set para él por 8-6. En el segundo parcial Bublik le leyó algunas molestias físicas, lo incomodó, y se lo llevó por 6-4 para emparejar las cosas. La definición volvió al desempate, como tiene que ser cuando hay jerarquía de por medio: ahí Sascha fue una topadora, lo cerró 7-1 y firmó la victoria.
El uno se cocinó sin pisar la cancha
La certeza del número uno llegó por la ventana, no por la puerta. Carlos Alcaraz (3°) cayó en la tercera ronda del torneo y, como era el único que podía arrebatarle el trono a fin de año, la despedida del murciano dejó el sillón servido. El ascenso oficial se formalizará en noviembre, pero el dato ya estaba cantado desde el día anterior: ningún alemán había cerrado una temporada como líder del ranking ATP desde que el sistema existe, en 1973. Boris Becker supo encabezar la clasificación en algún tramo de su carrera, sí, pero jamás al cierre de un año. Sacarse ese chip del lomo tiene un valor simbólico enorme para el tenis germano.
Zverev, hamburguès de 29 años, será además el vigésimo jugador en la historia en terminar una temporada en lo más alto. Para tomar dimensión, lo logrará a una edad similar a la que tenía Andre Agassi cuando lo consiguió por primera vez, en 1999. Un dato que cruza generaciones y que habla de una regularidad que a veces se le discute al alemán, pero que esta temporada quedó fuera de discusión: ganó en París, ganó en Nueva York y ahora asegura el uno.
“Ha sido una temporada fantástica para mí al ganar en París y en Nueva York, y saber que terminaré el año en la cima del ranking es simplemente un sueño hecho realidad. He puesto tanto trabajo y esfuerzo en conseguir este objetivo, especialmente después de regresar de la lesión de tobillo.”Alexander Zverev
Lo que viene: el Demonio, en cuartos
El próximo obstáculo de Sascha lleva nombre y apodo: Alex de Miñaur (9°), el Demonio, lo espera en cuartos este jueves. El australiano viene de superar sin sobresaltos a Karen Kachanov (27°) por 6-3 y 6-4, y además pelea por un lugar en las ATP Finals de Turín. Para él, cada partido en Shanghai es una final; para Zverev, es la oportunidad de seguir estirando un año soñado.
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