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LUN, 19 OCT 2026
Tecnología

Volar alto, hablar bien: un dirigible de 83 metros reemplazó durante una semana a las antenas de celular en una isla japonesa

La empresa Sceye, junto con la operadora SoftBank, mantuvo cobertura 4G propia a 17 kilómetros de altura sobre Shikoku. Sirvió para llamadas, alertas de tsunami y hasta para controlar drones. Prometen que una sola nave equivale a 500 torres terrestres.

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Iván GuiñazúTecnología · · lectura 3 min
Volar alto, hablar bien: un dirigible de 83 metros reemplazó durante una semana a las antenas de celular en una isla japonesa

Imagine, querido lector, que un buen día se corta la señal del celular en todo un pueblo. Usted mira el cielo, ve un paisaje idílico, y de pronto, la única torre de telecomunicaciones a la vista es un globo gigante de 83 metros flotando por encima de los aviones comerciales. Eso fue lo que pasó en la isla japonesa de Shikoku, donde un dirigible estratosférico de la empresa estadounidense Sceye hizo durante siete días el trabajo que normalmente hacen cientos de antenas clavadas en el suelo.

La nave, bautizada Service Test 1, despegó el 9 de agosto desde Moriarty, Nuevo México. Tardó 13 días en cruzar el Pacífico y cubrir más de 15.000 kilómetros hasta el espacio aéreo japonés. Una vez allí, se quedó quieta, como buen dirigible, entre 16,5 y 17 kilómetros de altura, justo por encima de los jets comerciales y de las corrientes de chorro, esos ríos de aire fuerte que a veces sacuden a los aviones. Regresó a Nuevo México el 5 de septiembre, con casi 30.000 kilómetros en el odómetro y 30 días de vuelo sin pausa.

Cómo funciona el truco

El artilugio va inflado con helio, más liviano que el aire, y se mueve con paneles solares. A bordo llevaba una antena llamada SceyeCell, que ofició de estación base 4G LTE integrada a la red central de SoftBank. La operadora japonesa, vale aclarar, apagó a propósito la cobertura terrestre en la zona para que la única señal disponible viniera del dirigible. Y funcionó: se comprobaron llamadas de voz, mensajes de texto, navegación web, transmisión de video y hasta un sistema de alertas pensado para terremotos y tsunamis. También se testeó una línea de auxilio marítimo junto con la guardia costera japonesa.

Para dimensionarlo con una comparación doméstica: pensá en una antena de celular como una vela de la red de pesca local. Lo que propone Sceye es colgar una sola vela enorme en el cielo y pescar señales para todo un pueblo entero. La organización Helena, que financia parte del proyecto, estima que la nave podría escalar hasta transportar cargas de 250 kilogramos, entre 25 y 50 veces más que otras plataformas estratosféricas similares.

  • Un servidor a bordo procesó datos sin enviarlos a tierra, con una respuesta promedio de 68 milisegundos, más del 40 por ciento más rápido que el procesamiento habitual en la nube.
  • Se probaron drones con tarjetas LTE controlados en tiempo real desde la estratósfera, con video en vivo de vuelta a la aeronave.
  • El director de tecnología de Sceye, Johnny Truong, lo describió como un paso hacia una red de comunicaciones en tres dimensiones.
  • Se ensayó comunicación óptica con láseres entre la nave y una estación terrestre, pensada como puente entre satélites de órbita baja y la superficie.
“Puede quedarse sobre una zona de operación en la estratósfera, justo por encima de la corriente de chorro y 30 veces más cerca que los satélites de órbita baja.”Mikkel Frandsen, fundador y director ejecutivo de Sceye

Yo, que cada vez que viajo al extranjero termino rogando para tener señal en una playa, miro estos números y admito que se me cae la mandíbula. La idea de reemplazar 500 torres terrestres con un solo aparato flotante suena a exageración de exposición tecnológica. Pero si los japoneses, expertos en terremotos y tsunamis, pusieron sus alertas de emergencia a merced de este dirigible durante una semana entera, algo serio debe haber. Y sí, antes de que me acuse de crédulo: todavía es una prueba y un despliegue a gran escala es otra cosa.

Para tomarle el gustito y no caer en la trampa del marketing, conviene verificar antes de ilusionarse: quédate con las siglas, fijate si lo que prometen es 4G o 5G, preguntá cuánto tarda en desplegar una nave así en una emergencia real y, sobre todo, no te quedes con la frase marketinera de 500 torres por globo. Pedí ver el paper técnico. Mientras tanto, celebro que haya quienes todavía sueñen con poner antenas en el cielo, aunque sea un cielo lleno de helio.

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Iván GuiñazúTecnología

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