Urcera se planta: sigue con la Mercedes-Benz aunque los números no cierren
El campeón 2022 de Turismo Carretera lleva cinco carreras sin encontrar el ritmo con el coche del Maquin Parts y ya avisó que la apuesta la va a pagar cara en el campeonato. Aun así, no se baja.
Manu Urcera se subió a la Mercedes-Benz en Posadas con la ilusión de dar un salto y, cinco carreras después, todavía está esperando que el auto le devuelva algo de lo que él le dio. El rionegrino había llegado a esa fecha como uno de los pilotos más regulares del año: venía de ganar y marchaba segundo en el campeonato cuando tomó la decisión más arriesgada de la temporada, bajarse del auto que lo tenía peleando arriba para subirse a un Mercedes-Benz del equipo Maquin Parts Racing, preparado en Venado Tuerto bajo la dirección técnica de Daniel Herrero.
Lo concreto es que el rendimiento no apareció. El propio Urcera lo reconoció sin vueltas: debutaron con la Mercedes en Posadas y en ninguna de las cinco carreras siguientes encontraron el funcionamiento que necesitaban. En un TC donde los márgenes son milimétricos y los detalles mandan, la diferencia entre pelear el podio y quedar en la nada puede estar en un medio milímetro de alineación o en una caja que no termina de cerrar como debería.
Por qué dos autos iguales andan distinto
El campeón 2022 explicó la lógica de un rubro donde la teoría y la práctica suelen pelearse: en los papeles, los autos de TC son idénticos, pero en el taller la cosa cambia. La construcción es artesanal, pieza por pieza, y eso hace que unidades gemelas terminen comportándose como si fueran parientes lejanos. Urcera lo dijo con una claridad que sirve para entender por qué un cambio de marca nunca es tan sencillo como pintarlo desde afuera.
“En la teoría, son autos idénticos pero tienen mucho del armado y de su construcción, que es artesanal, por lo que puede no quedar todo igual ni óptimo y eso hace que funcionen de distinta manera.”José Manuel Urcera
Sobre el día a día del equipo, el piloto no ahorró elogios. Habló de un grupo de mecánicos bárbaro, de ingenieros muy buenos y puso nombre propio en la parte más sensible del auto: Horacio Soljan, el encargado de los motores, con una mano de obra que Urcera definió como muy buena. O sea, el diagnóstico del taller no parece ser el problema. Lo que falta, por ahora, es que todas las piezas terminen de encajar.
También fue de frente con lo que viene: Urcera asumió que se han perdido puntos importantes y que la factura se va a pagar en las próximas carreras. Con siete victorias en la categoría y un campeonato en el palmarés, el crédito le alcanza para bancar el proyecto, pero el reloj de la temporada no se detiene y el margen para probar se va achicando carrera a carrera.
Lo que se viene en el TC
La pregunta que queda picando es cuántas fechas más tiene el Maquin Parts para dar con la configuración que le permita a Urcera pelear adelante. La apuesta de cambiar de marca en pleno campeonato fue de riesgo y Urcera lo sabe, pero también es de las decisiones que, si salen bien, redefinen una carrera. Mientras tanto, el rionegrino se planta: no se baja, no se arrepiente y sigue confiando en que la vuelta va a aparecer antes de que termine el año.
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