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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Una remera, una crisis, un país: el ModMA abre una muestra para leer la ropa como documento

"Vestir mundos", la nueva exposición del Museo de Arte Moderno junto a Fundación IDA, recorre seis núcleos temáticos en los que diseñadores argentinos convirtieron la restricción y la urgencia de cada época en oficio, identidad y memoria.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana · · lectura 3 min
Una remera, una crisis, un país: el ModMA abre una muestra para leer la ropa como documento

A la vuelta del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en la esquina donde el viento suele empujar hojas de San Telmo hacia el río, hay desde el 10 de septiembre una exposición que invita a mirar la ropa con otros ojos, como quien hojea un diario íntimo del país. "Vestir mundos" se queda hasta el 1 de julio de 2027 y fue organizada junto a Fundación IDA (Investigación en Diseño Argentino), con curaduría de Franco Chimento y Raúl Flores. La propuesta es tan concreta como provocadora: leer un tapado, un guardapolvo o una remera como un documento de época, capaz de contar crisis, debates ambientales e identidades culturales de la Argentina de fines del siglo XX hasta hoy.

Seis núcleos para entender medio siglo en percha

El recorrido se ordena en seis ejes temáticos que funcionan casi como capítulos de una historia reciente. El hilo conductor, según me explicó Chimento cuando recorrí la muestra, es la idea de que los diseñadores argentinos aprendieron a convertir la restricción en materia de trabajo. "Son diseños que dialogan con las inquietudes de su tiempo y transforman la carencia o la dificultad en potencia", señaló el curador, en una frase que bien podría leerse como una declaración de principios de toda la exposición.

Las crisis como punto de partida

Los primeros núcleos reconstruyen las respuestas creativas a las crisis socioeconómicas de fines de los noventa y comienzos de los dos mil. Ahí aparece Trosmanchurba, el estudio de Martín Churba y Jessica Trosman, que ó con fusiones textiles, quemado de plásticos y materiales descartados para redefinir qué se entiende por sofisticado en un país que se caía a pedazos. También está la colección "Pongamos el trabajo de moda para siempre" (2004), que Churba hizo junto a la Cooperativa La Juanita y que resignificó al guardapolvo blanco como símbolo de trabajo autogestionado, ese uniforme de todos que pasó a ser bandera de un modo de producir distinto.

Sostenibilidad, tradiciones y búsquedas recientes

El segundo gran eje es la sostenibilidad, que acá no es una palabra de marketing sino una práctica de taller. El colectivo 12NA, de Mariano Breccia y Mercedes Martínez, desarma y recompone prendas de segunda mano; Juliana García Bello trabaja con ropa heredada y manteles donados, y la firma Therapy Recycle and Exorcise, con base en Córdoba y Berlín, lleva el suprarreciclaje a las subculturas nocturnas sin distinción de género ni de temporada. En paralelo, la muestra rescata el diálogo con las tradiciones regionales: MANTO, de Clara de la Torre y Diana Dai Chee Chaug, trabaja desde 1996 con hilanderas del norte argentino para producir prendas en lana de oveja y pelo de llama combinadas con sastrería contemporánea, mientras que la salteña Roxana Liendro traslada técnicas de orfebrería, como el repujado y el cincelado, sobre textiles andinos como el barracán y el aguayo. Por último, las búsquedas más recientes que integra la exposición apuntan a la biotecnología y a la producción circular, con propuestas que dejan entrever hacia dónde podría ir el oficio en los próximos años.

“Son diseños que dialogan con las inquietudes de su tiempo y transforman la carencia o la dificultad en potencia.”Franco Chimento, curador

Al salir, en la vereda del museo, una vecina de San Telmo llamada Marta, que pasa cada mañana camino a su atelier de costura sobre la calle Defensa, me dijo algo que me quedó dando vueltas mientras escribía esta nota: "La ropa siempre dice algo, aunque uno no quiera; por eso mirarla de cerca es una manera de mirarnos". Esa frase, dicho sea de paso, bien podría oficiar de epígrafe para una exposición que se anima a tomar a la indumentaria como lo que es: un archivo viviente de cómo vivimos, cómo trabajamos y cómo imaginamos.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana

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