Una noche de cuerpos vivos y memorias en el corazón de Neuquén
El Baile Infinito sube a escena el sábado en el Cine Teatro Español con un elenco de mayores de 60 años que convierte recuerdos en movimiento, y la entrada se canjea por un alimento no perecedero.
Acá en Neuquén, cuando el viento de la calle Argentina empieza a pegar de costado y uno pasa por la vereda del Cine Teatro Español, lo primero que llama la atención es la marquesina antigua, esa que todavía parece atada a los tiempos de las grandes funciones. Pero este sábado 10 de octubre, desde las 21, lo que va a pasar adentro no tiene nada que ver con una gala convencional: en el escenario se va a levantar El Baile Infinito, una obra que pone el cuerpo y la memoria de gente grande como materia prima del espectáculo, y que además propone una modalidad de entrada que ya se volvió una marca registrada de la ciudad, porque la butaca se canjea por un alimento no perecedero.
La movida es sencilla y concreta, del modo que nos gusta resolver las cosas por acá. Cada persona que quiera estar sentada cuando se abran las luces tiene que llevar su donación, una por asistente, y pasar antes por la boletería del teatro, que va a estar abierta en dos franjas: de 10 a 13 por la mañana y de 18 a 21 ya cayendo la tarde, justo antes de que arranque la función. Eso permite que tanto el que madruga como el que sale de trabajar a último momento tengan su lugar reservado sin correr de más.
Un elenco que llega con los recuerdos bajo el brazo
Lo que se va a ver sobre las tablas es el resultado de un proceso de creación colectiva con mayores de 60 años que se convocaron para meterse de lleno en la danza. La propuesta trabaja con ejercicios corporales, improvisaciones y un ida y vuelta permanente entre las historias de vida de los participantes y el lenguaje del movimiento, de modo que cada uno aporta lo que trae encima, que no es poco: décadas de amores, trabajos, mudanzas, crianzas, pérdidas y también fiestas, muchas fiestas.
- Sábado 10 de octubre, a las 21, en el Cine Teatro Español (avenida Argentina 235).
- Entrada canjeable por un alimento no perecedero por persona.
- Retiro de localidades en boletería el mismo día, de 10 a 13 y de 18 a 21.
- Elenco integrado por mayores de 60 años, con puesta de la Fundación BPN.
- Apoyo del Gobierno provincial y del Banco Provincia del Neuquén.
Héctor, que vive en el barrio Alta Barda y ya pasó los setenta, me decía mientras esperábamos el colectivo por la calle Mitre que él se anotó porque le hacía falta volver a sentir el cuerpo en grupo, algo que perdió cuando se jubiló y dejó de ir al club: «Yo quiero subir y que la gente vea que uno no se jubila del movimiento, sino todo lo contrario, el baile te mantiene despierto y te obliga a mirar al de al lado, a confiar en el otro, y eso a nuestra edad vale oro».
La Fundación BPN es la que lleva adelante la producción, con el acompañamiento del Gobierno de la provincia y del Banco Provincia del Neuquén, una combinación que viene sosteniendo este tipo de iniciativas culturales con fuerte raíz comunitaria. Para quienes estén armando el plan, la síntesis es bien de barrio: sábado, función a las 21, teatro de la avenida Argentina, entrada a cambio de un alimento, y la promesa de una noche donde la danza no la hacen jóvenes profesionales en busca de sino vecinas y vecinos que suben al escenario a contar, con el cuerpo entero, lo que les pasó en la vida.
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