Tacko vuelve a la NBA: el gigante senegalés se calza la camiseta de los Sixers
Philadelphia le dio un contrato bidireccional al pívot más alto de la liga, que buscará minutos en el equipo principal y en la filial de la G League.
Lo vimos todos en aquella tapa con los Celtics, parado como un semáforo en medio de la pintura. Ahora Tacko Fall, el pívot senegalés de 2,29 metros, vuelve a la NBA. Lo hizo a lo grande: con un contrato bidireccional en los Philadelphia 76ers, la franquicia de Pensilvania que dirige Nick Nurse desde el banco.
El Tanque, como lo bautizaron en la liga, es el jugador más alto que pisa una cancha de NBA hoy por hoy. Queda tercero en el libro de los gigantes, detrás de Gheorghe Muresan y Manute Bol, que tocaban los 2,31. Una mole, sí, pero con movimientos finos que ya nos había mostrado en Boston.
Qué significa el contrato bidireccional
- Le permite alternar entre el plantel principal de los Sixers y los Delaware Blue Coats, la filial en la G League.
- No ocupa una de las 15 plazas fijas del roster, lo que le da aire al entrenador para usarlo sin quemar un lugar.
- Mike Gansey, presidente de operaciones de básquet de la franquicia, fue el que cerró el vínculo.
Fall arrancó en la NBA en 2019, sin ser elegido en el draft, después de su paso por la Universidad de Central Florida. Los Celtics lo pescaron como agente libre y ahí nos regaló sus primeros minutos en la liga, siempre con la sombra de los Maine Red Claws en la G League. Pocos minutos, pero los suficientes para dejarnos con la boca abierta cuando se colgaba del aro.
Después le llegó el turno en Cleveland, con un contrato bidireccional. Ahí tuvo su primera titularidad en la NBA, justamente contra los Celtics. Aquel partido lo cerró con 10 rebotes, su récord personal. Lo cortaron, pero se quedó en los Cleveland Charge, donde integró el quinteto defensivo del año en la liga de desarrollo.
Como los minutos no le alcanzaban, el Tanque se fue a probar suerte afuera. Cruzó el charco varias veces: jugó en la CBA china con Xinjiang, Nanjing y Ningbo, se puso la camiseta de los Breakers en la NBL australiana y pasó por Puerto Rico, en los Piratas de Quebradilla. Curró en silencio, esperando el llamado.
Y el llamado llegó desde Filadelfia. Tacko arranca la temporada regular con la chance de mostrarse en el equipo grande y de foguearse con los Blue Coats cuando Nurse necesite rotar. La pregunta queda picando: ¿cuántos minutos logrará sumar en una plantilla que ya tiene sus nombres pesados en la pintura? El Tanque, mientras tanto, ya está listo para chocar contra el aro.
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