Pizzas, hamburguesas y empanadas: la cuenta que revela si conviene prender el horno o pedir por delivery
Un relevamiento de precios en supermercados y locales de comida muestra que el ahorro de cocinar en casa depende del plato, de los ingredientes ya disponibles en la alacena y de si se compra solo lo necesario o envases enteros. La pizza es la más conveniente; las hamburguesas, un punto intermedio; y las empanadas, un caso de margen fino.
A unas cuatro horas por ruta desde la Ciudad de Buenos Aires, en cualquier punto del país donde se repitan los precios de las góndolas y de las aplicaciones de envío, la decisión de cocinar o pedir puede cambiar el presupuesto del fin de semana. Un relevamiento reciente comparó el costo de preparar en casa una pizza grande de mozzarella, dos hamburguesas con papas y una docena de empanadas de carne, frente a los valores que exhiben pizzerías, cadenas de comida rápida y casas de empanadas con servicio de delivery. Los números, ajustados a la cotización vigente, arrojan diferencias marcadas según el plato, el grado de aprovechamiento de los productos ya guardados y la decisión de comprar solo lo necesario para la receta o adquirir envases completos.
Pizza: el ahorro más contundente
La pizza es el corte donde la diferencia entre el mostrador del súper y la caja del delivery resulta más elocuente. Una pizza grande de mozzarella, dividida en ocho porciones, demanda 350 gramos de queso, y ese ingrediente concentra más de tres cuartos del costo total. La mozzarella necesaria para la receta se ubica en torno a los 7.084 pesos, y el precio final de la preparación asciende a 8.745 pesos cuando se adquieren exactamente las cantidades que indica la fórmula. Si en lugar de medir por unidad de receta el cocinero opta por comprar los paquetes cerrados que ofrece el supermercado, el desembolso de arranque sube hasta los 15.820 pesos, aunque los sobrantes quedan disponibles para futuras preparaciones. En cualquiera de los dos escenarios, el monto queda por debajo del piso que muestran las pizzerías con envío, donde una mozzarella arranca en 20.000 pesos antes de sumar el costo del reparto. El ahorro efectivo oscila entre el 56 y el 72 por ciento, y la ejecución, descontada la hora de levado de la masa, no requiere técnica particular.
Hamburguesas: un punto intermedio
El caso de las hamburguesas presenta un panorama más matizado. Dos medallones con queso cheddar y papas fritas preparadas en casa cuestan 10.797 pesos si se pesan las cantidades exactas, es decir, alrededor de 5.400 pesos por unidad. Las promociones más accesibles que ofrecen las cadenas de hamburgueserías mediante aplicaciones de delivery rondan los 18.000 pesos por dos porciones con papas, lo que deja un ahorro mínimo de 7.200 pesos, equivalente a cerca del 40 por ciento. La ecuación se complica cuando la alacena está vacía: comprar todos los paquetes completos de medallones, panes, queso y aceite lleva el gasto hasta 23.439 pesos, un valor que supera las promociones más baratas del reparto a domicilio. Parte del aceite empleado para freír las papas puede reutilizarse, de modo que el costo efectivo tiende a ubicarse algo por debajo de esa cifra.
Empanadas: margen fino y mucha varianza
Las empanadas son el escenario donde el ahorro muestra mayor volatilidad. Una docena de empanadas de carne al horno, elaboradas con tapas compradas, sale 14.484 pesos al utilizar las cantidades exactas de la receta, lo que equivale a 1.207 pesos por unidad. La carne picada, 500 gramos a 8.000 pesos, representa más de la mitad de ese total. Frente a las promociones por docena más económicas de las casas de empanadas, que arrancan en 16.000 pesos, la diferencia se reduce a apenas 1.516 pesos, alrededor del 9 por ciento. Sin embargo, cuando la comparación se traza con pizzerías o locales que venden empanadas por unidad a 3.500 pesos o más, la docena casera permite ahorrar más de 27.000 pesos, cerca del 66 por ciento. Como en las hamburguesas, comprar todos los paquetes desde cero, con un desembolso cercano a los 30.950 pesos, puede superar el precio de las promociones más baratas, aunque los excedentes de condimentos, aceitunas, huevos y verdeo quedan disponibles en la despensa para otras preparaciones.
- Pizza grande de mozzarella casera: 8.745 pesos con cantidades justas; entre 20.000 y 31.000 pesos por delivery, con envío aparte. Ahorro estimado: 56 a 72 por ciento.
- Dos hamburguesas con papas en casa: 10.797 pesos con cantidades exactas; promociones por delivery desde 18.000 pesos. Ahorro estimado: alrededor del 40 por ciento.
- Docena de empanadas de carne al horno: 14.484 pesos con cantidades justas; promociones por docena desde 16.000 pesos. Ahorro estimado: 9 por ciento, pero supera el 60 por ciento frente a la venta por unidad.
La conclusión que deja el ejercicio es que conviene encender el horno cuando la alacena ya cuenta con ingredientes básicos como aceite, condimentos, huevos o queso, y cuando se aceptan los sobrantes de los envases completos como parte del costo. La pizza resulta la preparación más rendidora; las hamburguesas ofrecen un ahorro intermedio siempre que se disponga de al menos algunos productos; y las empanadas muestran un margen más estrecho frente a las promociones por docena, aunque conservan una ventaja clara frente a la venta por unidad. Para quienes decidan cocinar, la temporada de otoño-invierno resulta la más propicia: los hornos trabajan a pleno rendimiento y los tiempos de levado de la masa se acortan respecto del verano.
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