Paredes, otra vez afuera: desgarro y tres semanas en el infierno
El capitán de Boca sintió un pinchazo a los 16 minutos de haber entrado frente a Instituto en Córdoba y los estudios le detectaron un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho. Se pierde la semifinal contra Vasco da Gama y el superclásico queda en terapia intensiva.
A los 16 minutos de pisar la cancha, Leandro Paredes levantó la mano y todo el mundo entendió. El capitán de Boca había entrado en el segundo tiempo en Córdoba, reemplazó al Delgado y, antes de acomodarse, ya estaba pidiéndole el cambio al Vasco. La imagen se repite como una maldición: el cinco otra vez caído, otra vez el isquiotibial, otra vez el dolor en la cara del jugador y en la cara de todos los hinchas.
El diagnóstico y los plazos
Los estudios realizados en las últimas horas confirmaron lo que se temía: desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho. El plazo mínimo de recuperación es de tres semanas. En números concretos, Paredes no jugará ninguno de los dos partidos de la semifinal de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama, ni la ida en la Bombonera ni la revancha en Brasil. La posibilidad de que viaje para estar con el plantel existe, pero sin participar de los partidos. Nada más y nada menos.
El superclásico, en zona de duda
Y acá se complica la cosa. Las tres semanas de recuperación caen justo sobre el 1° de noviembre, día del superclásico ante River en la Bombonera. El alta médica queda convertida en una carrera contra el reloj. No es un cálculo menor, es el partido del año, el que todos quieren jugar, y al capitán le puede tocar verlo desde el palco o desde la platea, con la misma impotencia que sintió cuando el banco le marcó los minutos.
La historia clínica de un jugador que no frena
- Abril: molestia en el isquiotibial derecho durante el superclásico en el Monumental.
- Fines de mayo: nuevo desgarro en la misma zona, a días del Mundial. Viajó a Estados Unidos sin estar al ciento por ciento, no jugó los amistosos y recién sumó minutos ante Austria.
- Agosto: esta vez fue el isquiotibial izquierdo, frente a Platense.
- Septiembre: repitió la zona del pinchazo contra Vélez, por Copa Argentina.
- Octubre: ahora el desgarro volvió al lado derecho, con mayor gravedad.
- Total: sexta lesión del año, quinta de origen muscular.
Lo vimos todos. El cuerpo de Paredes se rompió contra Instituto, pero también se viene rompiendo desde hace meses. Una y otra vez la misma zona, una y otra vez el mismo gesto de agarrarse la parte de atrás del muslo. La pregunta ya no es cuándo vuelve, sino por qué se sigue rompiendo. Y esa respuesta, por ahora, no aparece en ningún parte médico.
Quién lo reemplaza y cómo le fue al equipo sin él
Russo, en su lógica de ir resolviendo sobre la marcha, tiene candidatos. Ante Instituto, cuando Paredes pidió el cambio, entró Williams Alarcón, que será la primera opción en la próxima fecha. Pero el que más se ajusta al perfil por características es Camilo Rey Domenech, que ya reemplazó al capitán en partidos anteriores y viene de sumar minutos en Reserva tras una molestia. Tomás Belmonte aparece como el reemplazante más frecuente, el nombre que siempre aparece cuando el cinco falta.
Los números, sin embargo, no son tan dramáticos como parece. En los nueve partidos que Boca jugó en 2026 sin Paredes, el equipo sacó cuatro victorias, cuatro empates y una sola derrota. La efectividad con él en cancha es del 60 por ciento; sin él, del 59. Prácticamente la misma. Pero los números no juegan al fútbol, los números no sienten la pausa ni el quite ni ese pase largo que sale siempre con la misma precisión quirúrgica. La dinámica del equipo, esa cosa invisible que no se mide en estadísticas, es lo que se pierde cuando el capitán no está.
Ahora viene el fixture del fin de semana y la cabeza del hincha ya está en otra parte. Boca recibe el sábado que viene, después visita a Vasco por la ida, después vuelve a jugar antes de la revancha en Brasil, y en el medio aparece el superclásico como un Juez decidido a cobrar. Tres semanas. Veintiún días exactos para que Paredes le gane otra pulseada a un músculo que no quiere saber nada con él.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Nodo San Luis