Neuquén suspende las clases del jueves en diez localidades y pide quedarse en casa hasta que afloje el temporal
El Consejo Provincial de Educación suspendió la jornada presencial en siete distritos por la alerta roja del Servicio Meteorológico Nacional. Las ráfagas ya superan los 80 kilómetros por hora y la lluvia se intensificará hacia la noche del miércoles.
Acá en Neuquén el viento ya se hace sentir desde la mañana del miércoles, con ráfagas que en algunos sectores superan los 80 kilómetros por hora y una llovizna persistente que no da tregua. Con ese panorama encima, el Consejo Provincial de Educación (CPE) resolvió suspender las clases presenciales del jueves en diez localidades distribuidas en siete distritos escolares, en sintonía con la alerta roja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional y con el llamado de atención que hizo Protección Civil de la provincia.
La medida alcanza a Zapala, Junín de los Andes, Chos Malal, Loncopué, Las Lajas, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Traful, Aluminé y Andacollo, según confirmaron fuentes oficiales del CPE. En el caso puntual del Distrito Regional III, la suspensión está prevista para el turno mañana del jueves, mientras que en el resto de los distritos la interrupción cubre la jornada completa, siempre y cuando las condiciones meteorológicas no mejoren durante la madrugada.
Qué se sabe del temporal
- Lluvias intensas, viento fuerte y nevadas en zonas de alta montaña, con picos previstos para la noche del miércoles y la madrugada del jueves.
- Ráfagas actuales de entre 70 y 80 kilómetros por hora, con posibilidad de escalar hasta los 110 en algunos sectores.
- Suelos saturados por las precipitaciones de las últimas semanas, lo que aumenta el riesgo de deslizamientos, caída de rocas y de árboles.
- Hospitales y centros de salud alertados para anticipar asistencia y traslados preventivos de pacientes que requieran atención especial.
En San Martín de los Andes, la advertencia se tomó con particular atención porque varias rutas de acceso a la ciudad están expuestas al viento y a la caída de árboles. Marta, vecina del barrio El Arenal, me contó esta tarde mientras ajustaba las trabas de su galería que el temporal de las últimas semanas ya había volado el techo de un quincho en la casa de al lado, así que esta vez decidió anticiparse y bajar las macetas del balcón antes de que la noche se complique más. Acá, en la zona cordillerana, nadie se confía cuando el Servicio Meteorológico Nacional pinta el mapa de rojo.
Desde el Consejo Provincial de Educación recordaron que cualquier novedad sobre la reanudación de las actividades se informará únicamente por los canales oficiales del Gobierno de Neuquén y del propio consejo, por lo que recomendaron a las familias y al personal docente evitar compartir audios de WhatsApp o cadenas sin confirmación, una práctica que suele generar más confusión que certezas. La situación, según adelantaron, se volverá a evaluar durante las primeras horas del jueves para definir si el turno tarde también queda suspendido o si las clases vuelven a la normalidad.
Las recomendaciones para estas horas
- Permanecer en los hogares y reducir los desplazamientos a lo indispensable.
- Postergar actividades al aire libre y evitar circular por rutas y caminos expuestos al viento.
- Sujetar objetos que puedan ser arrastrados por las ráfagas, como macetas, chapas o carteles.
- Tener a mano linterna, radio y el teléfono cargado ante posibles cortes temporales de servicios.
- Consultar únicamente los partes oficiales del Gobierno provincial y del Servicio Meteorológico Nacional antes de tomar cualquier decisión.
La suspensión escolar, más allá del impacto en las aulas, responde a una lógica bien concreta que me remarcaron en la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos: sacar a miles de chicos y docentes de las rutas en un día con ráfagas que pueden superar los 100 kilómetros por hora no es una decisión pedagógica, es una decisión de cuidado. Por eso, aclaran, cada hora que el temporal siga golpeando con esa intensidad se traduce en mantener las escuelas cerradas, los chicos en sus casas y el tránsito reducido al mínimo posible. Como me dijo esta tarde un comerciante del centro de Zapala, mientras terminaba de asegurar la persiana de su local, acá cuando se pone así no hay apuro que valga: primero la familia y después, el resto. Con esa idea, vecinos y autoridades coinciden en que lo más sensato por estas horas es quedarse adentro, seguir el parte oficial y armarse de paciencia hasta que el viento afloje y las clases puedan volver a su ritmo habitual.
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