Los mayoristas se aceleraron en agosto y le pasaron por encima al IPC: 2,1% contra 1,7%
El INDEC marcó una suba del 2,1% en los precios mayoristas durante agosto, muy por arriba del 0,8% de julio. Los importados treparon 2,9% y los nacionales, 2,1%, en un mes donde la inflación que llega a las góndolas corrió más rápido que la del changuito de la familia.
Arrancamos el recorrido con el termómetro de la calle, que en el interior siempre pesa más que cualquier número de Buenos Aires: las mañanas todavía tienen ese frío seco que anticipa la siembra gruesa en el sur de Santa Fe, en el norte bonaerense y en buena parte de la franja pampeana, mientras el productor mira el cielo y calcula cuándo entra la sembradora. Esa misma atención que se le pone al clima hoy la pide el parte del INDEC, porque lo que se mueve en las listas de los mayoristas termina, tarde o temprano, en la góndola del almacenero de pueblo y en el mostrador de la carnicería del barrio.
Mayoristas por encima del IPC
El Instituto Nacional de Estadística y Censos publicó esta semana el dato que más incomoda al bolsillo Pyme y al del consumidor final: los precios mayoristas subieron 2,1% en agosto, contra el 1,7% que marcó el Índice de Precios al Consumidor. Es decir, lo que paga el que vende al por mayor se encareció más rápido que lo que se supone paga quien compra en el súper. La diferencia puede parecer chica, pero del surco a la góndola hay una cadena de transferencias que, cuando se acumula, golpea al almacenero, al carnicero y al verdulero de cualquier pueblo del interior.
“Cuando el mayorista sube más que el IPC, sabemos que la próxima tanda de mercadería llega con precio nuevo y eso no lo aguantamos solos.”Carlos, productor de Marcos Juárez
La aceleración respecto de julio fue clara: en el mes anterior el índice mayorista había avanzado 0,8%, menos de la mitad. Es decir, en apenas treinta días la dinámica se duplicó con creces, una señal de que la presión sobre los costos volvió a ganar fuerza después de un julio que había parecido mostrar cierto alivio. Los tres porcentajes que difundió el INDEC describen, cada uno, una lectura distinta del mismo fenómeno: 2,1% en el mes, 19,1% acumulado entre enero y agosto, y 29,8% en la comparación interanual con agosto del año pasado.
Nacionales e importados, lado a lado
- Productos importados: 2,9% en agosto, el aumento más alto dentro del índice mayorista.
- Productos nacionales: 2,1% en agosto, en línea con la variación general del sector mayorista.
- IPC del mes: 1,7%, debajo del 2,1% que mostró el índice mayorista.
- Variación de julio: 0,8%, la mitad del registro de agosto.
- Acumulado enero-agosto: 19,1% en precios mayoristas.
- Interanual: 29,8% contra agosto del año anterior.
Lo concreto es que tanto los productos importados como los nacionales terminaron agosto con subas, pero los importados empujaron más fuerte, con un 2,9% que dejó a los nacionales apenas por debajo del promedio general. Para el campo y para el interior productivo, esa brecha importa porque gran parte de los insumos —combustibles, fertilizantes, fitosanitarios, repuestos— se pagan en dólares o se referencian en valores internacionales. Cuando el componente importado se dispara, el costo de producir una hectárea de soja o de maíz se mueve hacia arriba sin que el productor pueda trasladarlo de la misma manera al precio del grano.
Cierro esta columna como la empecé, con la mirada puesta en lo que todavía no resolvió el Estado: en un país donde el mayorista corre más rápido que el IPC, donde los importados suben más que los nacionales y donde el acumulado de ocho meses ya roza el 20%, no alcanza con mirar el número del mes. Falta una política seria de estabilización de costos para la cadena productiva del interior, y mientras esa decisión no llegue, cada amanecer frío de siembra seguirá encontrando al productor haciendo cuentas con un precio que no controla y un costo que, como se vio en agosto, se acelera sin freno.
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