La plata que alcanza y la plata que no alcanza: arranca el cobro de septiembre con una suba que apenas emparda la inflación
Jubilaciones, AUH, Prenatal y Pensiones No Contributivas se pagan desde el lunes 14 con un ajuste del 2,11%, calculado sobre el 2,1% de julio. La nota explica quiénes cobran esta semana, cómo se liquida y por qué el número no termina de cerrar en el mostrador.
El tiempo en el centro del país viene raro esta semana: arrancó templado, con amenaza de lluvia para el jueves y el viernes en buena parte de la región pampeana, y eso ya marca la pulseada en el surco porque el productor con el que uno habla cada mañana empieza la jornada mirando el cielo antes que la pantalla del celular. Por eso, en medio del barro y de la incertidumbre de siempre, a los chacareros les importa menos el porcentaje técnico que otra pregunta más de fondo: a cuánto queda la jubilación mínima después del ajuste de septiembre, y si esa diferencia de unos pesos alcanza, al menos, para comprar lo mismo que se compraba en agosto. La respuesta llega con los primeros cobros de la semana, que arrancan este lunes 14 y se extienden hasta el viernes 18, según la terminación del DNI de cada beneficiario.
Quiénes cobran y de cuánto es el aumento
La Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) confirmó que entre el 14 y el 18 de septiembre se pagan jubilaciones y pensiones (tanto mínimas como medias), la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo, el Prenatal, las Pensiones No Contributivas (PNC) y las Asignaciones Familiares que van atadas a esas pensiones. Todas estas prestaciones ya vienen con los valores actualizados por el índice de movilidad de septiembre, que en esta oportunidad es del 2,11 por ciento. El porcentaje se construye tomando como referencia la inflación de dos meses atrás: la de julio, que había cerrado en 2,1%, y la diferencia de una centésima responde al redondeo con dos decimales que aplica el organismo para fijar el monto exacto de cada prestación, sin redondeos a la baja ni a la suba.
En los papeles, el mecanismo parece prolijo: a la suba automática del haber se le suma el refuerzo mensual que ANSES viene destinando a los ingresos más bajos, y así el piso de la jubilación mínima termina quedando por encima del valor que tendría si se aplicara solamente la fórmula de movilidad. En la práctica, lo que llega al bolsillo se compone de la jubilación actualizada más el bono extraordinario, que se paga completo cuando no se supera determinado tope y se va recortando a medida que el haber de bolsillo se acerca a un techo que el propio organismo publica cada mes.
Cómo saber el día y dónde cobrar
El orden de cobro se define por la terminación del Documento Nacional de Identidad, y el cronograma completo se puede consultar en la página oficial del organismo. Para no perderse entre fechas y sucursales, el camino más corto es ingresar a Mi ANSES con el CUIL y la Clave de la Seguridad Social: ahí el sistema muestra, prestación por prestación, cuál es el primer día y cuál es el último día disponible para retirar el dinero, además del lugar exacto de pago.
- Jubilaciones y pensiones mínimas y medias.
- Asignación Universal por Hijo (AUH).
- Asignación por Embarazo.
- Asignación por Prenatal.
- Pensiones No Contributivas (PNC) y Asignaciones Familiares vinculadas.
Quien quiera modificar el medio de cobro, por ejemplo pasar de un banco a una billetera virtual, o al revés, también puede hacerlo desde Mi ANSES o desde la aplicación móvil. El trámite pide verificar los datos de contacto (correo electrónico, celular y domicilio), ingresar un código que llega por mail o por SMS y confirmar el número de trámite del DNI. Una vez completado, el nuevo medio queda activo a los sesenta días. Los residentes en zona austral, en tanto, deben elegir sí o sí una sucursal bancaria para no perder el adicional que les corresponde por vivir en esa franja del país.
Lo que el Estado todavía no resolvió
Porque uno recorre las ferias, las cooperativas y las salas de espera de los centros de ANSES en el interior, y vuelve con la misma sensación: la suba del 2,11% llegó, sí, pero llega a un bolsillo que todavía arrastra el golpe de la inflación de agosto, que perforó ese 2,1% de julio y se quedó varios puntos arriba. La diferencia entre el porcentaje que la fórmula aplica y el porcentaje que la gente siente en la góndola es, justamente, lo que el Estado todavía no resolvió: cómo hacer para que el ajuste que llega por decreto no llegue tarde. Mientras tanto, entre el barro de esta semana y el calendario de pagos, miles de jubiladas y jubiladas, madres con AUH y titulares de Pensiones No Contributivas van a hacer la misma cuenta de siempre: a cuánto queda el haber, cuánto sale el kilo de pan, cuánto sale el kilo de yerba, y qué se puede estirar hasta el próximo cobro.
“El aumento llegó, pero llega tarde respecto de lo que subió la verdulería, la carnicería y la farmacia este mes. Es un parche que no termina de cerrar el mes.”Beatriz, productora de Villa María
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