Saltar al contenido
Nodo San LuisNodo San Luis ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Economía

La inflación en Estados Unidos se acelera al 3,7% y la nafta empuja al resto de la economía

GV
Graciela VidelaInterior provincial y campo · · lectura 4 min
La inflación en Estados Unidos se acelera al 3,7% y la nafta empuja al resto de la economía

El termómetro económico de Estados Unidos volvió a subir y esta vez lo hizo con un combustible que empuja todo lo demás. El índice de precios al consumidor de ese país marcó un 3,7% interanual en septiembre, por encima del 3,4% de agosto, y volvió a recordarle al mundo que, cuando se mueve el petróleo, se mueven los precios de las góndolas, los boletos de avión y hasta la ropa que se compra para el colegio de los chicos.

En la comparación mes a mes, los precios avanzaron un 0,6%, más que el 0,4% registrado en agosto, lo que confirma que la suba dejó de ser una brisa pasajera para convertirse en una corriente cada vez más firme. Y lo más llamativo es que la nafta fue el gran motor del repunte: encareció cerca de un 9% entre agosto y septiembre, en un contexto de tensiones en el suministro global de petróleo y gas que se explican, en buena parte, por el conflicto armado en Irán, activo desde principios de año.

Cuando sube el combustible, sube todo lo demás

El precio promedio nacional del galón se ubicó en 4,34 dólares, un escalón por encima del mes anterior, aunque con una leve tendencia a la baja en las últimas semanas. El barril de Texas, en tanto, rondó los 95,53 dólares en la jornada en que se conoció el informe, con una suba cercana al 1,5%. Pero lo que más me interesa no pasó es un número suelto en un surtidor: es lo que esa nafta termina encareciendo cuando llega a los camiones que reparten la mercadería, a las fábricas que mueven insumos y a las góndolas donde la familia elige qué llevar a la mesa.

Ese camino que va del combustible al producto final es el que mejor conoce Hugo Olivera, productor hortícola de La Plata, que cada martes despacha su cosecha hacia el mercado central y conoce al centavo lo que significa un incremento del gasoil. "Cuando sube el combustible nos sube todo: el flete, los insumos, el frío de la cámara, el de las bolsas. El tomate termina valiendo más no porque el campo cobre más, sino porque cuesta más hacerlo llegar", arranca bien. Con su testimonio gráfico, vale la pena escucharlo. Cerrado el paréntesis, que me fui por la dispersión.

La muestra más clara de ese recorrido del surco a la góndola la dio PepsiCo, que anunció que subirá los precios de parte de su catálogo para compensar el encarecimiento del combustible, el aluminio y los ingredientes. Es un ejemplo que cruza el océano y termina resonando en cualquier economía abierta, incluida la argentina, porque muestra cómo el precio de la energía termina trasladándose a los productos de consumo masivo que compramos todos los días.

Pasajes, ropa y el dato que mira la Reserva Federal

  • La nafta subió cerca del 9% entre agosto y septiembre y presionó el índice general.
  • Los pasajes aéreos acumulan un alza del 23% interanual, uno de los rubros más golpeados.
  • La ropa fue otro de los rubros que aportó al alza mensual del 0,6%.
  • La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, llegó al 2,6% interanual, por encima del 2,4% previo.
  • El pico del índice había sido 9,1% en 2022, pero la tendencia del año fue ascendente.

La inflación subyacente, que es la que mira con lupa la Reserva Federal porque deja afuera los componentes más volátiles como alimentos frescos y energía, llegó al 2,6% interanual en septiembre, con un avance mensual del 0,3%. Ese número refleja dinámicas más estructurales del nivel de precios, más allá de los vaivenes del petróleo, y muestra que la presión inflacionaria no se explica solo por la nafta, aunque la nafta sea el motor más visible.

El dato de septiembre está lejos del 9,1% que el índice tocó en 2022, pero la tendencia del año fue claramente ascendente, y eso es lo que preocupa a las familias y a los analistas. En Estados Unidos, como en la Argentina, el combustible y los alimentos siguen siendo los rubros que más pesan en el bolsillo de los hogares, y cada vez que se mueven, mueven el mapa entero de los precios. Lo que el Estado todavía no resolvió en ninguno de los dos países es cómo cortar ese circuito que lleva un comprimido del barril de petróleo hasta el consumo de la comida en la mesa.

GV
Graciela VidelaInterior provincial y campo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo