Saltar al contenido
Nodo San LuisNodo San Luis ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Vida

La huerta sin veneno: recetas de abuela que el INTA avala para espantar plagas del jardín

Con la primavera llegan los hongos y en verano se multiplican los insectos. Hay preparados caseros a base de ortiga, ajo, naranja y cebolla que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria recomienda para huertas y jardines domésticos, sin necesidad de tirar productos químicos al primer signo de plaga.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana · · lectura 4 min
La huerta sin veneno: recetas de abuela que el INTA avala para espantar plagas del jardín

Acá, en pleno octubre, con el aire moviéndose entre los tilos de la calle y ese sol que ya empieza a pegar de costado, las plantas del patio y de la huerta se despabilan después del invierno, y junto con ellas vuelven los visitantes menos queridos: los hongos cuando la humedad y el calor se dan la mano, y más adelante, cuando el verano aprieta y todo se vuelve más seco, los insectos y los ácaros que se dan un festín con los primeros frutos. Es el ciclo de siempre, y la pregunta que se repite en cualquier manzana del conurbano es cómo hacerles frente sin abrir un bidón de agroquímico.

Para reducir esas poblaciones a un nivel que no cause daño significativo, existen preparados de elaboración casera que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) recomienda aplicar en huertas y jardines. No reemplazan a los productos químicos cuando el ataque es severo, pero funcionan bien como prevención y en los primeros estadios del problema, según detallaron los técnicos del organismo.

Tres reglas de oro antes de empezar a mezclar

Antes de preparar cualquier receta, conviene tener en cuenta tres puntos que sirven para cualquier macerado, y que vale la pena repetir porque suelen ser el secreto de que el preparado funcione o no. Usar siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica, porque los metálicos pueden liberar elementos tóxicos para la planta. Preparar los macerados en un lugar ventilado y sin luz solar directa, y colar bien el líquido antes de pulverizar para no tapar la boquilla del rociador. Parece menor, pero Mabel, que hace quince años que cuida la huerta de su casa en Munro y atiende a los vecinos del barrio con sus frascos de preparados, me lo repite cada vez que le pregunto: "Si no lo colás, te tapás el pico del pulverizador y perdés media mañana limpiando en vez de regar".

El purín de ortiga, el clásico que nunca falla

El purín fermentado de ortiga es uno de los caballitos de batalla del calendario de la huerta familiar. Se prepara colocando un kilo de ortiga fresca, o entre 100 y 200 gramos si la conseguimos ya seca, en diez litros de agua. Se deja fermentar a la sombra entre 7 y 12 días, revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas, que es la señal de que la fermentación terminó. Antes de aplicarlo, se diluye en la misma cantidad de agua. Controla pulgones y hongos, y además aporta nutrientes al suelo, lo que lo convierte en una suerte de dos por uno para la huerta. Eso sí, conviene manipular la ortiga con guantes, porque no hay que olvidarse de que pica y mucho, y una tarde entera rascándose arruina cualquier plan de jardinería.

Cinco preparados que se hacen con lo que hay en la cocina

A partir de ahí, las opciones se multiplican y casi todas usan ingredientes que ya tenemos en la alacena o en la propia huerta. El INTA los enumera como alternativas válidas para huertas y jardines domésticos, y vale la pena repasarlas porque se adaptan a distintos momentos del año y a distintos bichos.

  • Macerado concentrado de ajo con alcohol: se licúa una cabeza entera de ajo con medio litro de agua y medio litro de alcohol; se deja siete días en la heladera, se filtra y se diluyen 100 mililitros por litro de agua al momento de usar, con un poco de jabón blanco neutro como adherente. Actúa contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos, y es uno de los más completos del lote.
  • Cáscara de naranja: se hierve la cáscara de una naranja en medio litro de agua durante diez minutos. El líquido resultante se usa para controlar pulgones y cochinillas, esos bichitos blancuzcos que se instalan en los tallos y chupan la planta por dentro.
  • Cebolla en reposo: se dejan dos o tres cebollas medianas en agua hirviente durante hasta 48 horas. El preparado resultante sirve para pulgones y hongos, y es de lo más sencillo porque no requiere hervor prolongado ni fermentación, apenas cortar y esperar.
  • Infusión de ruda y salvia: se prepara en proporciones iguales, como si fuera un té de yuyos. Sirve para controlar pulgones sin necesidad de fermentación, lo que la vuelve una opción rápida cuando la plaga aparece de un día para otro.

En todos los casos conviene aplicar los preparados temprano a la mañana o al atardecer, cuando el sol no está fuerte, para que la planta tenga tiempo de absorber el líquido antes de que se evapore. Y como dice Mabel cuando le pregunto si realmente vale la pena el trabajo de macerar y revolver: "Yo te digo, pibe, al primer pulgón que veas, salís con el ajo y la ortiga, y al mes no queda ni uno. Después, si se te complica, ahí sí llamás al ingeniero. Pero arrancar con veneno es como empezar a cazar moscas a cañonazos: mata más la huerta que la plaga".

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo