La dieta DASH pasa el primer examen en pacientes que ya toman remedios para la presión: no dispara el potasio
Un estudio presentado en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association revisó los datos de los ensayos GoFresh y GoFresh Rx y concluyó que este plan alimentario, rico en frutas y verduras, no elevó el potasio en sangre a niveles peligrosos en adultos medicados. La investigación todavía no fue revisada por pares y los propios autores piden no bajar la guardia.
A esta altura del partido, la esquina ya se volvió una clínica: vecinos tomando la pastillita después del desayuno, otros midiéndose la presión en la farmacia de la esquina y una pregunta que vuelve como un eco cada vez que alguien arranca una dieta: y el potasio, ¿no me va a subir? La duda tiene más recorrido del que parece, porque muchos de los fármacos que se usan para bajar la presión arterial dificultan que los riñones se desprendan de ese mineral. Y la dieta DASH, esa que tanto recomiendan los médicos para comer mejor y cuidar el corazón, es justamente una de las más cargadas en potasio, por el peso que le da a las frutas, las verduras y los lácteos descremados.
Ahora bien, un equipo de investigadores norteamericanos decidió poner ese cruce bajo la lupa y llegó a una conclusión que, de confirmarse, puede cambiar varias conversaciones en los consultorios. Analizaron datos de los ensayos clínicos GoFresh y GoFresh Rx, reunieron a adultos con diagnóstico de hipertensión y distintos grados de función renal, con y sin tratamiento farmacológico, y siguieron el comportamiento del potasio en sangre mientras esos pacientes adoptaban la dieta DASH al mismo tiempo que tomaban diferentes clases de antihipertensivos. El resultado central fue que no se detectaron incrementos que llegaran a los rangos considerados de riesgo.
Por qué el potasio preocupa cuando se toma medicación
El punto no es menor. Cuando el potasio se acumula de más en la sangre aparece lo que en la jerga se llama hiperpotasemia, una condición capaz de provocar arritmias y otros descompasos serios del corazón. A las personas con enfermedad renal crónica les pega más fuerte, porque sus riñones depuran peor el exceso. Y la lista se complica cuando se suman ciertos medicamentos: no solo algunos antihipertensivos, también drogas que se indican para la insuficiencia cardíaca y para la diabetes tipo 2, que tienden a favorecer la retención del mineral. Por eso, durante años, muchos profesionales prefirieron no recetar la dieta DASH en pacientes con ese perfil, aunque siguieran reconociendo su eficacia para bajar las cifras de presión.
Marian Budu, coordinadora de investigación clínica en el Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston y autora principal del trabajo, lo puso en palabras simples: la DASH tiene eficacia demostrada para mejorar la presión arterial, así que descartar este plan de entrada en los pacientes medicados venía siendo, como mínimo, una decisión que merecía revisión. Eso fue lo que hicieron: revisarla con datos en la mano.
- La dieta DASH prioriza frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y lácteos bajos en grasa; limita carnes rojas, sal y azúcares añadidos.
- Es naturalmente rica en potasio, el mismo mineral cuya eliminación renal se ve obstaculizada por varios antihipertensivos.
- La hiperpotasemia puede alterar el ritmo cardíaco y resulta más riesgosa en personas con función renal disminuida.
- El nuevo análisis revisó datos de los ensayos GoFresh y GoFresh Rx en adultos hipertensos con diverso grado de función renal, medicados y no medicados.
- Los investigadores no hallaron aumentos de potasio que llegaran a niveles peligrosos en quienes seguían la dieta junto con antihipertensivos.
“Este estudio de seguimiento confirma que no hubo aumentos significativos de potasio, incluso en pacientes que tomaban medicamentos capaces de elevarlo.”Kevin Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania
Volpp, que además fue quien dirigió el ensayo original GoFresh, ya había mostrado en aquel trabajo que la DASH lograba mejoras concretas en las cifras de presión arterial. El nuevo análisis le agrega un capítulo a esa historia: la dieta, dicen los autores, no parece jugar sucio con el potasio mientras los pacientes mantienen su medicación habitual.
Ahora bien, los propios investigadores se encargan de marcar los límites del hallazgo. El estudio todavía no fue revisado por pares, o sea que otros científicos todavía no lo desarmaron para ver si los números cierran y si las conclusiones resisten el escrutinio. Además, el alcance es acotado: se trató de una población con características específicas y con un seguimiento determinado, así que todavía falta recorrido para hablar de reglas universales. Y hay una advertencia concreta que dejó Budu: los niveles peligrosos de potasio sí pueden aparecer en quienes combinan antihipertensivos con antiinflamatorios como el ibuprofeno, por lo que el monitoreo clínico sigue siendo imprescindible.
En el barrio, mientras tanto, la conversación sigue. Acá, donde la gente se cruza en la verdulería y compara precios de bananas y espinacas, varios pacientes con hipertensión empezaron a mirar la dieta DASH con otros ojos. Marta, vecina de Villa del Parque, que convive con la presión alta desde hace más de una década, me decía ayer en la puerta del kiosco que esta clase de noticias la esperanza, pero no la hacen aflojar con los controles: si me dicen que tengo que ir a medir el potasio cada tres meses, voy. Como decía doña Marta mientras acomodaba el bolsón: comer bien y cuidarse no es un pasamanos, es algo de todos los días.
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