"Estrellada": cuando una astrofísica se queda sin cielo y, sin embargo, vuelve a mirarlo
La dramaturga Verónica Litvin estrena en Villa Crespo un unipersonal con Victoria Baldomir que cruza ciencia, humor y drama para preguntar qué pasa cuando te borran de tu propia historia.
La sala todavía estaba a oscuras cuando entré el jueves pasado a NüN Teatro Bar, en Juan Ramírez de Velasco al 419, en Villa Crespo. La barra atendía a los rezagados con la misma parsimonia de siempre, pero adentro se respiraba otra cosa: algo así como la expectativa de quien va a ver un unipersonal y sospecha que va a salir pensando. Y así fue. "Estrellada", la obra escrita y dirigida por Verónica Litvin, es una de esas piezas que se quedan dando vueltas un rato largo después de que se apagaron las luces.
Una científica, un hallazgo y una carta
El punto de partida es sencillo y demoledor a la vez: Marina, una astrofísica, dedica años a una investigación y, cuando finalmente llega al hallazgo que justifica todo ese tiempo, recibe una carta que la corre del proyecto que ella misma lideraba. La firma alguien cercano. Ese papel, que no muestra pero se siente, es el motor de las casi setenta minutos que dura la función. A partir de ahí, la pieza reconstruye su recorrido: los descubrimientos, las relaciones y, sobre todo, las decisiones que fue tomando a lo largo de los años.
La escena inicial tiene algo de ritual. Llega a un descampado con la decisión de no volver. Y entonces la luz de las estrellas empieza a iluminar objetos dispersos en el lugar, como si el cielo le devolviera, uno por uno, los pedazos que alguien le sacó. El descampado se vuelve una suerte de espejo de su propia vida. Es un recurso tan sencillo como efectivo: la astronomía funciona como hilo conductor y como lenguaje dramático, sin necesidad de pirotecnia ni proyecciones.
Una ficción con nombre y apellido
Porque "Estrellada" no nace de la nada. Es una ficción con base en experiencias reales de mujeres cuyos aportes científicos fueron apropiados o invisibilizados por investigadores varones a lo largo del siglo XX. Litvin le suma a esa memoria histórica una pregunta que acá nos toca de cerca: qué significa hacer ciencia en América latina, en contextos económicos que se mueven, y con la tensión constante entre crecer profesionalmente y la posibilidad de quedarse en el país.
“Más allá de los sinsabores de la historia, creo que el corazón de Estrellada gira en torno a la vocación como fuerza vital, una especie de faro al que aferrarse.”Verónica Litvin
La autora y directora define el tono con esa frase, y la función la honra. Hay momentos de humor ácido, casi de stand up, que bajan la tensión justo cuando el aire se vuelve irrespirable. Después, el drama vuelve con todo su peso, y uno entiende que la mezcla no es un capricho: es la vida misma de cualquiera que haya persistido en algo pese a que le pusieron palos en la rueda.
Quiénes están detrás
Litvin viene de recorrer festivales importantes, como el FIBA y el Festival Internacional de Dramaturgia. Su primera obra como dramaturga, "Verde infinito", hizo dos temporadas e integró la Fiesta de Teatro CABA 2025. "Estrellada" es su segundo trabajo como autora y directora, y se nota la madurez: el texto no le sobra, los silencios pesan lo justo y el humor no tapa el hueso del drama, lo deja a la vista.
En escena, Victoria Baldomir carga con toda la responsabilidad de sostener la historia, y la sostiene. Egresada de la Licenciatura en Actuación de la Universidad Nacional de las Artes, construye a Marina con una paleta muy rica: pasa de la científica rigurosa a la amiga que se deja querer, de la investigadora que se ríe de sus propios fracasos a la mujer rota por una traición que no termina de procesar. Cuando habla sola frente al público, uno siente que está escuchando a alguien conocido. Cuando dialoga con las estrellas, uno le cree.
- Qué: "Estrellada", unipersonal escrito y dirigido por Verónica Litvin, con Victoria Baldomir.
- Dónde: NüN Teatro Bar, Juan Ramírez de Velasco 419, Villa Crespo.
- Cuándo: los jueves a las 21.00.
- Hasta cuándo: el 26 de noviembre de 2026.
- Entradas: por la web de la sala o en la boletería del teatro.
Me fui caminando hasta la avenida con una sensación rara, mezcla de indignación y ternura. Indignación, porque la historia de Marina no es un caso aislado: cuántas veces nos enteramos de que el hallazgo famoso lo firmó otro, o que la línea de investigación la continuó otro equipo, o que el crédito se lo llevó otro. Ternura, porque la obra se niega a quedarse en la denuncia y elige, en cambio, contar el costado luminoso: la vocación como faro, la insistencia como forma de amor. Si andan por Buenos Aires un jueves a la noche, dense el gusto. Salen viendo las estrellas con otros ojos.
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