Saltar al contenido
Nodo San LuisNodo San Luis ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Empezar es fácil, sostener el cambio es el verdadero partido: lo que dicen los expertos para no abandonar a mitad de camino

Bajar de peso, dejar una conducta que hace daño o moverse más suelen ser propósitos que se diluyen en las primeras semanas. Especialistas y organismos internacionales coinciden en una serie de claves para que la decisión no quede en el intento.

FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana · · lectura 3 min
Empezar es fácil, sostener el cambio es el verdadero partido: lo que dicen los expertos para no abandonar a mitad de camino

El primer obstáculo no es la falta de voluntad, sino la distancia entre la intención y la acción de cada día. Eso lo repite la educadora en salud Vicki Griffin: mantener a la vista el propósito de fondo transforma las tareas cotidianas en avances concretos. Y acá aparece una herramienta vieja pero efectiva: traducir ese propósito en un plan con objetivos específicos, medibles y acotados en el tiempo, tal como recomiendan los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Una revisión publicada en la biblioteca de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señala que la formulación precisa de metas favorece el cambio de conducta porque fija un criterio claro para medir avances, y eso termina siendo la diferencia entre sentir que uno avanza y sentir que gira en círculos.

El tamaño de la meta importa, y mucho

La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) aconseja dividir los cambios en tramos manejables y abordar un comportamiento por vez, porque intentar modificar todo al mismo tiempo suele ser la receta más rápida para abandonar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aporta una referencia tranquilizadora: cualquier cantidad de actividad física es mejor que ninguna y, para adultos, la guía se ubica entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada. Es decir que nadie tiene que empezar corriendo diez kilómetros un lunes a las siete de la mañana; alcanza con moverse un poco más de lo que uno se movía ayer.

  • Plazos cortos y verificables: mejor "caminar veinte minutos, tres veces por semana, durante un mes" que "voy a hacer ejercicio".
  • Una conducta por vez: sumar cambios de manera progresiva en lugar de apilar promesas.
  • Actividad física como proceso, no como meta estética: el foco se corre del resultado al recorrido.

Los tropiezos son parte del proceso y no el final del camino. Griffin propone que los errores sirvan para revisar estrategias antes que para confirmar un fracaso, y la APA coincide: los deslices ocasionales son esperables y la clave está en retomar el plan sin convertir una interrupción en abandono definitivo. La literatura sobre cambio de conducta también sugiere ajustar las metas cuando dejan de ser viables en lugar de tirarlas a la basura, porque una meta mal calibrada no se abandona: se corrige.

El entorno influye más de lo que uno suele reconocer, y acá me permito una confesión de vecino de toda la vida: cambiar un hábito solo es mucho más difícil que hacerlo acompañado. La APA explica que involucrar a familiares, amistades o grupos de apoyo refuerza la motivación y crea una suerte de responsabilidad compartida. Los CDC bajan esa idea a tierra con ejemplos concretos: compartir los objetivos con personas de confianza, caminar o cocinar en compañía y hablar de los obstáculos del proceso en voz alta, como se habla del partido del domingo. Roberto, de Caballito, me lo dijo una vez tomando un café: "Si no le cuento a mi señora lo que estoy haciendo, a los tres días ya me olvidé de hacerlo".

El factor tiempo es determinante, y el neurocientífico Karl Bailey lo resume con una idea que a mí me dio bastante alivio cuando la leí: el cerebro conserva capacidad para reorganizar circuitos y acompañar nuevas conductas a cualquier edad. La APA recomienda consolidar un hábito antes de sumar otro, porque apilar rutinas nuevas es otra de las formas más comunes de abandonar. Los CDC cierran la idea con un consejo práctico: repetir una conducta en horarios y contextos estables es lo que termina convirtiéndola en rutina, y la rutina, como dice el saber popular de cualquier barrio, es la que se sostiene sola.

“Las conductas de salud se construyen en la vida cotidiana, a través de alimentación equilibrada, movimiento regular y menos sedentarismo, no en grandes decisiones puntuales.”Organización Mundial de la Salud (OMS)
FC
Facundo CamargoSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo