El Cybercab de Tesla queda bajo la lupa: la NHTSA le pregunta cómo carajo certificó un auto sin volante ni pedales
El organismo de seguridad vial de Estados Unidos abrió una auditoría formal sobre la autocertificación del vehículo robotaxi que ya circula en Austin. No obliga a frenar el servicio, pero pone en el centro de la escena un vacío regulatorio que la propia agencia reconoce.
Empecemos por lo básico: imagine que usted compra un auto y el fabricante le dice, con la mejor de las ondas, que cumple todas las normas de seguridad. Y usted le cree. Y resulta que el auto no tiene volante. Eso, traducido al castellano, es básicamente lo que está pasando con el Cybercab de Tesla y la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, el organismo federal que se ocupa de que los vehículos no nos maten en las rutas).
El 4 de septiembre la NHTSA abrió una investigación de auditoría sobre el proceso de certificación del Cybercab. La pregunta es concreta y directa: ¿cómo declaró Tesla que su robotaxi sin volante, sin pedales y sin espejos laterales cumple con los estándares federales de seguridad que, literalmente, exigen volante, pedales y espejos laterales?
Qué está bajo la lupa
- La autocertificación técnica con la que Tesla comunicó a la NHTSA que el vehículo se ajusta a las normas vigentes.
- Los procesos internos y los datos técnicos que respaldan esa declaración.
- La interpretación que Tesla hizo de qué requisitos federales aplican a un vehículo automatizado que prescinde de controles humanos convencionales.
En Estados Unidos, a diferencia de lo que muchos creen, los fabricantes suelen autocertificar el cumplimiento de los estándares en lugar de pasar por una aprobación previa del Estado. Es como si el alumno se pusiera la nota solo y después el colegio decidiera si la convalida. La auditoría es, justamente, ese momento de convalidación.
El administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, salió a marcar la cancha oficial: "La NHTSA apoya plenamente el desarrollo y la implementación seguros de vehículos automatizados", y agregó que el organismo "debe asegurarse de que se cumplan todas nuestras leyes". Traducción doméstica: nos gustan los autos que se manejan solos, pero nadie va a manejar fuera de la ley. La investigación, por ahora, no implica un juicio sobre si el vehículo es seguro ni obliga a frenar su despliegue.
La comparación con Zoox y la ruta que eligió Tesla
Este no es el primer caso de este tipo. En julio, la NHTSA le otorgó a Zoox, la subsidiaria de robots de Amazon (sí, la de los envíos), una exención temporal para desplegar sus robotaxis sin volante de forma comercial. Tesla, en cambio, eligió otro camino: en lugar de pedir un permiso especial, sostuvo que el Cybercab ya encaja en el marco normativo actual mientras la agencia actualiza sus estándares para esta clase de vehículos. Es la diferencia entre pedir permiso para construir o directamente construir y esperar que no te tiren abajo la casa.
Como sea, el Cybercab ya rueda en Austin. El jueves mismo en que se conoció la auditoría, Tesla sumó unidades a su red de robotaxis. Según los registros del Departamento de Vehículos Motorizados de Texas, hay 45 vehículos a nombre de la empresa. Todavía no se venden al público, pero ya transportan pasajeros, eso sí, con restricciones que figuran letra chica mediante en los términos y condiciones: no viajan menores de 13 años y todos los menores de 18 de...
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