Saltar al contenido
Nodo San LuisNodo San Luis ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Economía

El campo no escapa al dato frío: en lo que va de este Gobierno se perdieron más de 354 mil empleos formales registrados y la lluvia de julio no alcanza a explicar tanto

La caída golpea al sector privado, al público y al trabajo doméstico; el monotributo es la única columna que crece. En la comparación interanual, la industria lleva 20 meses en rojo y el comercio, 13. La Secretaría de Trabajo reconoce que julio muestra una meseta, pero aclara que no es porque haya más trabajo, sino porque las empresas dejaron de tomar gente nueva.

GV
Graciela VidelaInterior provincial y campo · · lectura 5 min
El campo no escapa al dato frío: en lo que va de este Gobierno se perdieron más de 354 mil empleos formales registrados y la lluvia de julio no alcanza a explicar tanto

Arrancamos la jornada con un cielo encapotado sobre el sur de Santa Fe y una garúa fina que no termina de decidir si va a llover de verdad o si se va a quedar toda la mañana en esa duda que tanto complica al productor que mira el pronóstico desde la tranquera. En el pueblo, mientras el bar de la esquina espera el primer termo de mate, los datos que llegaron de Buenos Aires terminan de confirmar lo que muchos ya venían palpando en la mesa de café: el trabajo formal en la Argentina sigue perdiendo posiciones, y la foto de junio que difundió la Secretaría de Trabajo a partir del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestra un escenario que, mirado con detenimiento, deja poco lugar para el optimismo, sobre todo si uno se pone a pensar qué significa esa sangría cuando la cadena va del surco a la góndola y del taller al pueblo del interior.

Los números que dejó junio, en detalle

El empleo asalariado registrado cerró junio con una caída mensual del 0,1% y una contracción interanual del 1,5%, lo que en términos absolutos se traduce en 12.260 trabajadores menos respecto de mayo. La baja no distingue banderías ni sectores: el sector privado perdió 6.261 puestos en el mes (0,10%), el sector público recortó 5.127 (0,15%) y el personal de casas particulares retrocedió en 872 posiciones (0,20%). La única categoría que mostró movimiento hacia arriba fue el monotributo, que sumó 4.360 inscriptos en junio, un alza del 0,20%.

Si uno extiende la mirada desde noviembre de 2023 hasta ahora, el balance se vuelve mucho más áspero: el sector privado acumula una merma de 246.312 puestos formales (3,9%), el público perdió 87.629 (2,5%) y las casas particulares, 20.187 (4,3%). En el otro extremo de la libreta, el monotributo incorporó 169.026 personas en ese mismo período, un incremento del 8,3% que, como suele pasar en estas épocas, habla más de la necesidad de buscar un número de facturación para subsistir que de un dinamismo real del mercado laboral.

  • Desde noviembre de 2023 se perdieron 354.128 empleos asalariados registrados en todo el país.
  • El sector privado acumula 13 meses seguidos de retracción y niveles similares a los de fines de 2014, según la CTA-Autónoma.
  • La industria manufacturera lleva 20 meses consecutivos en baja y el comercio, 13 meses en la misma pendiente.
  • En la comparación interanual, el empleo privado cayó 1,9% (unos 121.000 puestos menos) y el público retrocedió 0,9% (30.500 menos).
  • El monotributo fue la única categoría que creció desde fines de 2023: 169.026 inscriptos más, un 8,3% arriba.
  • Los datos de julio muestran una estabilización, pero explicada por menos contrataciones y no por menos despidos.
“El sector privado encadena 13 meses consecutivos de retracción y los niveles actuales equivalen a los de fines de 2014.”Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma

En la comparación con junio del año pasado, el empleo asalariado privado se contrajo 1,9%, lo que equivale a unas 121.000 personas menos; el empleo público retrocedió 0,9% (30.500 trabajadores menos), y el personal doméstico, paradójicamente, subió 0,8% con unos 3.500 adicionales. Cuando uno mira el mapa sectorial, la industria manufacturera acumula veinte meses consecutivos de desempeño negativo y el comercio, trece, y en junio los mayores descensos mensuales se dieron en la rama de servicios comunitarios, sociales y personales (0,5%), en intermediación financiera (0,4%) y en hoteles y restaurantes (0,3%), mientras que pesca, minería y actividades inmobiliarias mostraron leves avances que, bien mirados, no alcanzan a compensar lo que se pierde del otro lado de la balanza.

Julio muestra una meseta que no entusiasma a nadie

Los indicadores de julio que difundió la Secretaría de Trabajo adelantaron una cierta estabilización del empleo en los principales aglomerados urbanos, y hasta ahí el dato podría sonar a alivio. Pero la propia cartera aclara que ese freno no responde a un aumento de las desvinculaciones, sino a una reducción de las nuevas contrataciones por parte de las empresas, lo que en criollo significa que no se cae tanto porque directamente se dejó de tomar gente nueva, y eso, para los pueblos del interior donde cada puesto que se abre se comenta en la farmacia, termina pesando tanto o más que un despido puntual.

Yo lo escucho en cada recorrida: Hugo, un tambero de la zona de Rafaela, me decía esta semana mientras revisaba los lotes que la lluvia caída por fin le devolvía algo de humor al maíz tardío, que en el pueblo ya no se escucha el mismo ruido de chapa en el taller del primo ni se ven los mismos pedidos en la ferretería del centro, y que los pibes que antes se iban a probar suerte a la construcción de la ciudad ahora andan con el monotributo a cuestas intentando facturar cualquier changa para no quedar a la deriva, una postal que se repite de Carcarañá a Venado Tuerto y que, si uno mira los números macro, no es otra cosa que el reflejo de esos 354.128 puestos formales que el país dejó de tener desde noviembre de 2023.

Lo que el Estado todavía no resolvió

Porque, en definitiva, lo que estos datos están mostrando es algo que los funcionarios todavía no resolvieron en el papel: si la pérdida de empleo privado ya tocó los niveles de fines de 2014, si la industria y el comercio acumulan dos años en rojo y si la única rueda que gira es la del monotributo, entonces el problema de fondo no es sólo cuánto llovió esta madrugada en el sur de Santa Fe, sino para qué y para quién se reactivará la economía cuando termine la campaña fina, una pregunta que, por ahora, no encuentra respuesta en los despachos donde se firman los planes y sí se escucha, cada vez más fuerte, en las mesas de los productores y de los pueblos del interior que sostienen, del surco a la góndola, el día a día de la Argentina que trabaja.

GV
Graciela VidelaInterior provincial y campo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo