Dragon Ball Super vuelve a las fuentes: Toei relanza los primeros arcos con una animación que enamora a medio fandom y deja con ganas al resto
El estudio japonés presentó el primer tráiler de Dragon Ball Super: Beerus, un remake animado que repasa los arcos iniciales de la saga con un nivel de animación muy superior al de su anterior paso por la pantalla. La movida reaviva un debate de larga data: qué hacer cuando ya contaste la misma historia cuatro veces y todavía quedan arcos del manga sin adaptar.
Hay una escena que viene repitiéndose desde 2013 y que, de tan vista, ya forma parte de la memoria colectiva del fandom: un dios destructor llamado Beerus que aparece en la Tierra, se obsesiona con un pudín y termina midiendo fuerzas con Goku en un combate que redefine el techo de poder de la saga. Esa secuencia, que primero fue película, después manga y luego serie, ahora va por su cuarta vida. Toei Animation difundió el primer tráiler de Dragon Ball Super: Beerus, una producción que se anima a repasar los primeros arcos de Dragon Ball Super con una calidad visual que, a juzgar por el material promocional, deja muy atrás a su antecesora inmediata.
Una historia con más idas y vueltas que el propio anime
Para entender por qué este anuncio genera tanta conversación hay que hacer un poco de memoria. La historia de Beerus contra Goku se contó por primera vez en marzo de 2013, cuando se estrenó la película Dragon Ball Z: La batalla de los dioses. Dos años después, en junio de 2015, Toyotaro -bajo la supervisión de Akira Toriyama- lanzó el manga Dragon Ball Super, que amplió esa trama y le agregó el arco de Freezer y el torneo organizado por Champa. Semanas más tarde, ya en julio de 2015, comenzó el anime que adaptó ese material y que se emitió hasta 2018. Lo que viene ahora es, técnicamente, la cuarta vuelta sobre los arcos de Beerus y Freezer, y la tercera sobre el torneo de Champa.
El tráiler deja dos pistas clave. Por un lado, la animación muestra un nivel de detalle y fluidez que el fandom viene reclamando desde hace años: fondos más cuidados, coreografías de combate más limpias y un ritmo de montaje que parece decidido a no caer en el relleno que caracterizó a la serie original. Por otro lado, la producción no se limita al arco de Beerus: también abarca la historia de Freezer -equivalente a La resurrección de F- y el torneo de Champa. Lo que no está confirmado es si el estudio avanzará más allá de ese punto o si la serie se quedará ahí.
La grieta del fandom: entusiasmo visual y bronca por el material
Como pasa con casi cualquier anuncio importante de la franquicia, la reacción de la comunidad se partió en dos. Por un lado, quienes se acercan por primera vez a Dragon Ball Super encuentran en esta versión una puerta de entrada atractiva: una animación renovada, un punto de partida claro en la cronología y la promesa de un ritmo más ágil. Por el otro, los seguidores de larga data señalan algo que el propio material de base deja por escrito: el manga de Toyotaro tiene tres arcos completos que nunca fueron adaptados al anime. Son los arcos de Moro, de Granolah y la historia de Dragon Ball Super: Super Hero, y ninguno tiene fecha de producción anunciada.
La pregunta que queda dando vueltas
El nuevo proyecto llega entonces con una propuesta técnica que parece sólida y un catálogo narrativo que ya se conoce de memoria. La calidad de la animación es, según lo que se vio en el tráiler, el argumento central a su favor. La ausencia de contenido nuevo es, también según lo que se vio en las redes, la crítica que más se repite entre los fans de toda la vida. Es una tensión clásica del género: ¿conviene refinar una historia querida o es preferible arriesgar con material que todavía no vio la pantalla? Mientras Toei no confirme si la serie seguirá más allá de los arcos iniciales, la pregunta queda abierta. Y la próxima fecha clave, por ahora, es el propio estreno de Dragon Ball Super: Beerus, todavía sin día confirmado pero ya con su primer tráiler dando vueltas.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Nodo San Luis