De Drácula a Castlevania: un mapa de las series que reinventaron al vampiro en la pantalla chica
Un repaso por las ficciones que llevan a los no muertos del terror gótico al humor, la animación y las artes marciales, con sus creadores, elencos y las propuestas que las hacen distintas entre sí.
Les confieso algo: cada vez que me cruzo con un ranking de vampiros en series, me pasa lo mismo. Pienso en cuántos amigos me preguntaron por qué Drácula daba tanto miedo en el colegio y después se reían a carcajadas con un grupo de vampiros neozelandeses quejándose por la limpieza de la casa. Y ahí me doy cuenta de que el vampiro en la televisión es casi un género en sí mismo, con sus propias reglas, sus propios clanes y, sobre todo, sus propios tonos. Por eso me propuse armar este recorrido: para mostrar que, más allá de la sangre y lo sobrenatural, las series de vampiros ofrecen experiencias bien distintas, y que se puede entrar a ese mundo por la puerta del terror, del humor o incluso del anime.
De la novela a la pantalla: Drácula, NOS4A2 y Penny Dreadful
El recorrido arranca con las raíces literarias, aunque cada serie las trabaje a su manera. Drácula, la producción que Mark Gatiss y Steven Moffat idearon para la BBC, es probablemente la adaptación más directa del personaje que imaginó Bram Stoker: condensaron la novela en apenas tres capítulos de noventa minutos, con Claes Bang en el conde, Dolly Wells como la hermana de Van Helsing y John Heffernan completando el trío protagónico. La apuesta fue contar la historia sin estirarla de más, como si entendieran que el conde no necesita más tiempo para, sino el tiempo justo para clavar los colmillos.
NOS4A2, en cambio, toma un camino diferente: parte de una novela de Joe Hill y fue adaptada por Jami O'Brien con una estética muy particular, donde la música de Mike Patton y los efectos prácticos artesanales construyen un clima propio. Allí, Ashleigh Cummings y Zachary Quinto se cruzan en una historia donde lo sobrenatural convive con el terror psicológico. Y si hablamos de clima, Penny Dreadful sigue siendo una de las ficciones más atmosféricas que dio la televisión reciente: John Logan reunió a monstruos clásicos de la literatura en una misma trama, con Eva Green, Timothy Dalton, Rory Kinnear, Reeve Carney y Billie Piper como pilares de un relato que va del gótico puro al thriller más descarnado.
Risa, kung fu y animación: el vampiro que se ríe de sí mismo
Pero no todo es sangre y ataúdes. Para quienes buscan algo más liviano, Lo que hacemos en las sombras es casi una clase magistral de comedia vampírica: Jemaine Clement y Taika Waititi llevaron a la televisión el universo que habían creado en la película de 2014, y el resultado es un grupo de no muertos que se pelear por quién lava los platos, quién domina el mundo y, sobre todo, cómo conseguir sangre en los tiempos modernos. Kayvan Novak, Matt Berry, Natasia Demetriou, Harvey Guillén, Mark Proksch y Kristen Schaal forman un elenco que entiende que el humor surge de contrastar lo ancestral con lo cotidiano, y que lo absurdo aparece cuando un vampiro de varios siglos se frustra por no poder entrar a un boliche.
Y si la idea es cambiar de formato, Castlevania es una parada obligatoria. La serie toma como punto de partida el videojuego que Konami lanzó en los años ochenta y lo transforma en un anime adulto, con guión de Warren Ellis y las voces de Richard Armitage, James Callis, Graham McTavish y Theo James. Lo interesante es cómo traslada la mecánica del juego —catedrales, clanes, espadas enormes— a una narrativa serializada que funciona tanto para fans como para quienes nunca tocaron un joystick. En la misma línea de cruce de géneros, Tokyo Vampire Hotel, escrita y dirigida por Sion Sono, va un paso más allá: clanes enfrentados, kung fu, erotismo y una estética pop que mezcla lo sangriento con lo kitsch. Ami Tomite, Yumi Adachi, Megumi Kagurazaka y Kaho encabezan un reparto dispuesto a todo.
- Drácula (BBC): la novela de Bram Stoker condensada en tres capítulos de 90 minutos, con Claes Bang, Dolly Wells y John Heffernan.
- NOS4A2: adaptación de Jami O'Brien sobre la novela de Joe Hill, con Zachary Quinto, Ashleigh Cummings y la música de Mike Patton.
- Penny Dreadful: John Logan cruza monstruos literarios con Eva Green, Timothy Dalton y Rory Kinnear como ejes del relato.
- Lo que hacemos en las sombras: la comedia de Jemaine Clement y Taika Waititi, con Kayvan Novak, Matt Berry y Natasia Demetriou.
- Castlevania: el videojuego de Konami convertido en anime por Warren Ellis, con Richard Armitage y Graham McTavish en las voces principales.
- Tokyo Vampire Hotel: clanes, artes marciales y erotismo en la serie de Sion Sono, con Ami Tomite y Megumi Kagurazaka.
Después de pasar por estas series, una cosa me queda clara: el vampiro en la pantalla chica no es un solo personaje, sino una familia enorme de figuras que se reinventan según el tono y la época. Hay versiones para quienes quieren temblar con Drácula o Penny Dreadful, para quienes prefieren reírse con las miserias domésticas de los no muertos de Lo que hacemos en las sombras, y para quienes buscan algo distinto en la animación o el cine de género extremo. La próxima cita en la grilla, para los que ya están eligiendo qué ver este finde, es tan simple como sentarse en el sillón y dejarse morder por la versión que más les guste.
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