Cerúndolo revivió en el Arthur Ashe y se metió en octavos del US Open con una remontada que hizo vibrar a la Argentina
El porteño perdió los dos primeros sets ante Taylor Fritz, décimo del mundo, y terminó ganando cinco parciales seguidos para meterse por primera vez en octavos del Grand Slam neoyorquino. Lo vimos todos en la tele y en las redes, celebrando un triunfo que ya quedó en la memoria.
Me quedé pegado al sillón desde el primer game. El arranque fue un papelón. No deportivo, sino de la organización del US Open: por los parlantes del Arthur Ashe, al presentarlos, lo anunciaron como chileno. Cerúndolo ni se inmutó. Levantó la mano hacia la tribuna y siguió caminando hacia la línea de saque, como si nada hubiera pasado. Se nota que tiene la cabeza en otro lado, en su juego, en lo suyo.
Dos sets abajo y el mundo encima
Y la primera parte del partido fue un calvario. Fritz, el local, el décimo del ranking, el que tiene al público neoyorquino en el bolsillo, le pasó por encima. El porteño regaló errores no forzados, no le entró la derecha, y se fue 6-3, 6-3 abajo. Parecía noche de funeral para el argentino en el estadio más grande del tenis mundial.
Pero algo se encendió en el tercer set. Cerúndolo empezó a pegar cada vez más fuerte con la derecha, a encontrar la red, a quebrar cuando lo necesitaba. Se lo llevó 6-3. El cuarto fue un calco: otra vez 6-3 para el argentino y el partido se fue al quinto, con Fritz cada vez más nervioso y un Arthur Ashe que empezó a quedarse mudo.
El set decisivo fue una montaña rusa. El estadounidense tuvo chances de quebrar, con la gente empujando. Pero el porteño las aguantó con una racha de primeros servicios que entró como piña al mentón de Fritz. En un game clave, una doble falta del local le dio el quiebre, y Cerúndolo no perdonó: cerró 6-4 el quinto parcial para sellar el 3-6, 6-4, 6-3, 6-3, 6-4 en 3 horas y 41 minutos de partido.
Hito para el tenis argentino
El dato no es menor: el porteño arrancó el torneo venciendo a Struff, número 44 del mundo, en cinco sets en la ronda anterior. Cargar dos top 25 en un Grand Slam, al mejor de cinco, es una muestra de carácter y de jerarquía. La última vez que un argentino llegó a octavos del US Open hay que rebobinar bastante: él mismo no lo había conseguido nunca.
Lo vimos todos en la previa del partido: la cara larga de Fritz al perder, la sonrisa enorme del porteño al irse a la red a saludar, y la sensación de que esto recién empieza. Nueva York se le abrió y él respondió con la mejor remontada de su carrera en un Grand Slam.
- Cerúndolo jugó su primer partido en el Arthur Ashe y dejó atrás a Fritz, décimo del mundo, en cinco sets.
- La organización lo presentó como chileno al inicio del encuentro.
- El argentino había vencido en la ronda anterior a Jan-Lennard Struff, número 44, también en cinco sets.
- Nunca antes había alcanzado los octavos de final del US Open en su carrera.
- El próximo rival del porteño en Nueva York se conocerá en las próximas horas, cuando cierre la llave de la zona baja del cuadro.
Y ahora, a esperar. El fixture del fin de semana en el circuito grande tiene varios argentinos en cancha, pero el plato fuerte de la semana es este: Cerúndolo, en octavos, con el envión anímico que da ganar de esta manera. Veremos si lo sostiene en la siguiente ronda y si la ilusión sigue creciendo en Nueva York.
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