Saltar al contenido
Nodo San LuisNodo San Luis ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Turismo

Azcuénaga: una escala rural con mesa abundante, casas centenarias y caminos de tierra a una hora de la Ciudad de Buenos Aires

A poco más de cien kilómetros de la Capital, este pueblo de apenas 350 habitantes concentra una decena de restaurantes, cuatro opciones de alojamiento y un puñado de construcciones con más de un siglo de historia. La recorrida combina parrilla, pastas y cocina francesa, una panadería con horno a leña y una capilla de 1907 que abre los fines de semana.

PB
Patricia BecerraTurismo · · lectura 3 min
Azcuénaga: una escala rural con mesa abundante, casas centenarias y caminos de tierra a una hora de la Ciudad de Buenos Aires

A poco más de cien kilómetros al noroeste de la ciudad de Buenos Aires, el pueblo de Azcuénaga se presenta como una escala breve pero cargada de propuestas para quien busque cortar la rutina sin alejarse demasiado de la Capital. Con apenas 350 habitantes, la localidad reúne una oferta gastronómica fuera de proporción para su tamaño: diez restaurantes que funcionan mayormente los fines de semana, varios alojamientos y un patrimonio edilicio que se conserva desde principios del siglo XX. La recorrida, según describió este medio, puede resolverse en una jornada o extenderse con una noche en el pueblo.

Cómo organizar la visita y dónde comer

Para evitar contratiempos, la recomendación práctica es empezar por la reserva del almuerzo. La mayoría de los locales atiende sábados y domingos, y los domingos la demanda suele ser mayor. Entre semana, la alternativa señalada por el material de base es el buffet del Club Recreativo Apolo, atendido por Marcelo Santander y Marcela Ronco, donde se sirven ravioles caseros y milanesas.

Diez mesas para elegir

La oferta permite alternar entre parrilla, pastas, cocina italiana y propuestas de raíz francesa. Almacén C&T funciona en la antigua Casa Terren, construida en 1912 y recuperada por la familia Coarasa, y se especializa en carnes y picadas. La Porteña se inclina por las pastas y el osobuco con risotto de calabaza, mientras que Lo de Grace propone parrilla y pasta libre en una edificación rodeada de campo. Cucina de Santo suma pastas y mariscos, y Le Four mantiene una cocina francesa a cargo de Vanesa Plaza, con platos como cordero con ciruelas. Completan parte del circuito La Posta y Silvestre.

Tarifas y horarios

El material de base no detalla precios ni franjas horarias específicas de cada restaurante, por lo que se sugiere consultar disponibilidad y valores al momento de reservar, en especial para los domingos. La mayoría de los locales trabaja con turno previo los fines de semana.

Dónde dormir

Para quienes decidan quedarse a dormir, la oferta se reparte entre una antigua fonda reconvertida, una hostería, cabañas y una casa. La Piamonte incorporó habitaciones en el edificio que ocupaba la Fonda de Sforzini, construida en 1903 frente a la antigua estación ferroviaria. La Magnolia funciona en una casona rural; Rancho Aparte ofrece cabañas con pileta, y El Nido suma otra alternativa. Algo más alejados del casco principal se encuentran Los Vagones de Areco.

Qué ver caminando

El recorrido a pie permite conocer las construcciones centenarias y, luego de unas pocas manzanas, alcanzar los caminos rurales, donde circulan bicicletas y motos. Las condiciones del terreno varían según el clima: puede haber barro después de las lluvias o camino seco en jornadas estables. En los alrededores se observan liebres, vizcachas y lechuzas, según el material consultado.

Dos paradas emblemáticas

Dentro del pueblo se destaca La Moderna, panadería fundada en 1917 donde Laura González y sus hijas elaboran galleta de campo en un horno a leña. Otra visita posible es la capilla Nuestra Señora del Rosario, inaugurada en 1907, que Ramona Lescano abre los fines de semana para que los visitantes puedan recorrerla.

Cuándo conviene ir

La mejor temporada para una escapada de este tipo es el otoño y la primavera, cuando los días suelen ser templados y los caminos rurales presentan mejores condiciones para caminar o andar en bicicleta. En verano el calor puede ser intenso y en invierno el barro, tras las lluvias, complica los accesos de tierra. Por la concentración de propuestas gastronómicas, los sábados y domingos se presentan como las jornadas más completas.

Contacto y reservas

Antes de viajar, se recomienda comunicarse con los restaurantes y alojamientos a través de sus redes sociales o teléfonos de contacto para confirmar días de apertura, menú y tarifas vigentes, ya que el material de base no publica números específicos. La Municipalidad de San Andrés de Giles y las páginas locales pueden aportar información adicional sobre el pueblo y su cronograma de actividades.

PB

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo